El bulo literario del verano: ¿Destroza la nueva novela de Rachel Cusk la imagen pública de Natalie Portman?
Un supuesto guiño en la última obra de la aclamada escritora canadiense ha desatado una tormenta viral de especulaciones, situando a la ganadora del Óscar en el centro de un supuesto ajuste de cuentas entre famosas

Natalie Portman, en la última edición del festival de Toronto.
La maquinaria de los cotilleos estivales ha encontrado en Hollywood su blanco perfecto. Lejos de acaparar titulares por un nuevo éxito cinematográfico o por sus habituales proyectos en la gran pantalla, Natalie Portman se ha convertido en la comidilla de internet debido a un sonoro rumor. ¿El motivo? Una supuesta traición literaria en la que una reconocida autora la habría retratado de la forma más despiadada posible dentro de las páginas de su último libro. LOS40Todo arrancó a principios de verano, cuando un medio digital conservador comenzó a esparcir la teoría de que Life of M, la esperada novela de la escritora Rachel Cusk, escondía un retrato atroz de la actriz. Según este bulo, el personaje principal —una estrella del celuloide— quedaba expuesto como alguien superficial, altivo y profundamente falso. Como suele ocurrir en la era digital, la chispa prendió rápido entre los lectores y, en cuestión de semanas, el cotilleo escaló hasta ocupar espacios de opinión en cabeceras internacionales de renombre como The Telegraph.
Los defensores de esta teoría conspirativa no tardaron en señalar las "coincidencias" entre la ficción y la biografía real de Portman. En la trama, la protagonista comparte demasiados nexos con la trayectoria de la intérprete: dio el salto a la fama siendo una niña, ejerce como imagen de firmas de lujo e incluso llegó a enfundarse las zapatillas de punta para encarnar a una bailarina —un guiño innegable a su aclamado papel en Cisne Negro—.
A esto se suma que ambas mujeres se conocen y han coincidido en círculos culturales, aunque el entorno de la actriz se ha apresurado a matizar que de ninguna manera se puede hablar de una relación de amistad, por mucho que Portman haya alabado públicamente la pluma de la canadiense en el pasado. Mientras la polémica sigue alimentando debates en redes sociales y columnas de cotilleo, la realidad apunta más bien a un fenómeno de proyección colectiva y sensacionalismo editorial. La tormenta perfecta entre paralelismos casuales y el morbo de ver a una estrella "bajada de su pedestal" ha demostrado, una vez más, que la línea entre la inspiración artística y el chisme de escaparate es peligrosamente delgada.