Tesoro, la gata de la maldición a la que dieron una patada con tres meses para quitársela de en medio

Tesoro, la gata carey que quiere romper la leyenda negra.
Tiene tres meses y ya le han dado tres patadas. Una literal, un patadón que casi la mata, un golpe sin piedad para quitársela de en medio, para echarla de donde había nacido. La segunda dejarla malherida tirada en mitad de la calle. Pero a Tesoro, que así se le ha puesto, la salvó de su sufrimiento físico y de una muerte casi segura en medio del dolor un alma buena. La tercera, haber nacido carey y que se cumpla la maldición de estas gatas —mayoritariamente los gatos tricolor son hembras— y que casi nadie quiera adoptarlas, quizá perjudicadas por el hecho de que los pocos machos carey naranja, negro y blanco son una rareza genética (XXY) y casi siempre estériles y no pueden reproducirse. Tal ve eso hecho haya condenado a las hembras. Y no habría razón si se atiende a la leyenda que cuenta que una carey es un felino con una magia genética y cultural que las hace especiales.
A lo mejor Tesoro se libra de esa maldición y encuentra familia. Ahora tiene siete meses. Se entrega castrada. Es sociable y cariñosa. Está en la asociación Huellitas del Esla. El contacto para su adopción es el correo huellitasdelesla@gmail.com o el número de teléfono móvil 635 85 01 62.