Si vas de viaje con tu perro o tu gato fuera de España no te olvides de esto
Viajeros con maletas y con perros o gatos. Cada vez hay más. Y cada vez se mueven más fuera de sus países. Si vas a viajar con tus pequeños animales más allá de las fronteras españolas comprueba bien que tienes todos los documentos en regla

Sin sustos ni sobresaltos. Viajar fuera de España con pequeños animales con los que se convive necesita un poco de previsión. Para no encontrarte en la frontera con un imprevisto.
La Unión Europea ha anunciado que será más estricta en el control de los pasajeros no humanos. Lo hace ante el aumento constante de desplazamientos con perros y gatos a través del espacio Schengen, una zona de libre circulación que agrupa a 29 países europeos sin controles en sus fronteras interiores para facilitar el movimiento de personas y mercancías y que permite a más de 400 millones de personas viajar sin pasaporte entre los estados miembros.
Si vas a viajar fuera de España, lo más importante es comprobar si tu perro o tu gato tiene el microchip bien identificado, con la información del pequeño animal correcta y también la de su propietario. La mascota tiene que tener activa la vacuna de la rabia, la dosis deberá estar puesta al menos 21 días antes del viaje, el animal debe tener al menos 12 semanas de vida y debe figurar acreditada en el pasaporte europeo del animal, que debe estar también al día.
Algunos países, como Finlandia, Irlanda, Malta, Noruega o Irlanda del Norte exigen protocolos adicionales. Son territorios libres del parásito Echinococcus multilocularis, un gusano que infecta a perros, gatos, roedores y zorros y provoca una enfermedad parasitaria grave. El dueño debe demostrar que la mascota ha recibido un tratamiento antiparasitario entre uno y cinco días antes de llegar a uno de estos países. Y si se viaja en avión, tren o barco, lo mejor es comprobar qué exige la compañía de transporte para llevar al perro o gato.

Los pasos que no te puedes saltar
2. Vacuna de la rabia. En vigor y válida para la fecha en la que se va a realizar el viaje. No es suficiente con que se le haya vacunado una vez. Es necesario comprobar que la vacuna está en vigor en la fecha de salida de España, de entrada en el país que se visita y de regreso a España. Si no, no podrá entrar en el país ni regresar al nuestro. En animales jóvenes y en cachorros, la vacuna de la rabia condiciona el viaje.
3. Pasaporte europeo para animales de compañía. Un pasaporte incompleto, que no sea actual o con datos erróneos dará problemas aunque el animal esté bien vacunado.
4. Requisitos del país al que se viaja. Incluso dentro de la UE han países con requisitos especiales. Y si el viaje es fuera de la Unión Europea, lo que se exige puede cambiar completamente. Conviene una revisión veterinaria en profundidad, un informe veterinario y, sobre todo, revisar qué se exige en el país de destino.
5. Comprobar las normas internas de las compañías de transporte. Aerolíneas, compañías de ferrocarril y navieras pueden exigir normas concretas para viajar con ellas, desde sanitarias a transportines y sus medidas, correas, bozales etc.

Qué es el pasaporte europeo para animales de compañía
Este documento debe contener:
1. El código numérico del microchip de identificación
2. Información completa del propietario
3. Historial de inmunizaciones del animal, con prioridad sobre la rabia y sus fechas de vacunación y periodo en el que está en vigor
4. Tratamientos veterinarios del animal
5. Certificación, firma y número de colegiado del veterinario
El pasaporte debe solicitarse a un veterinario colegiado, quien registrará los datos del animal (microchip, nombre, raza) y su historial sanitario. El animal debe estar identificado con microchip y tener la vacuna contra la rabia vigente. La vacuna contra la rabia debe aplicarse al menos 21 días antes del viaje si es la primera vez que se vacuna. Es válido en todos los países de la UE y, a partir de abril 2026, la normativa se refuerza para hacerlo obligatorio en todos los desplazamientos. No es gratuito.
Preparar el viaje con ayuda de un veterinario puede ahorrar muchos quebraderos de cabeza. El profesional veterinario puede comprobar una vacuna fuera de plazo, un pasaporte con datos erróneos o incompleto, aportar un certificado de la salud del animal y solventar dudas legales y médicas.