Que tu perro y tu gato no te echen (mucho) de menos
El buen tiempo impulsa a escapadas, planes fuera de casa y cambios en la rutina. Pero este ritmo más activo también puede afectar al bienestar emocional de perros y gatos, especialmente cuando pasan más tiempo solos

En España, uno de cada tres hogares convive con una mascota1 y más de 7,5 millones de búsquedas anuales de alojamientos pet friendly2 reflejan cómo forman parte de nuestro estilo de vida. Sin embargo, no siempre pueden acompañarnos, y es en esas ausencias cuando pueden aparecer señales de malestar. La ansiedad por separación es un problema más común de lo que parece.
Los cambios en los hábitos diarios, como pasar más horas fuera de casa, pueden desencadenar episodios de ansiedad por separación en perros y gatos. Este malestar no siempre es fácil de identificar, pero suele manifestarse a través de distintas señales. Entre las más habituales están las conductas destructivas cuando el animal se queda solo, ladridos o maullidos constantes o el nerviosismo previo a la salida del dueño. También pueden aparecer cambios en el apetito o una necesidad constante de atención cuando el propietario está presente.
En algunos casos, además, el estrés se refleja a nivel físico, con síntomas como jadeo, temblores o lamido excesivo, que indican un estado de ansiedad sostenida. «Las mascotas son muy sensibles a los cambios en la rutina. En épocas como la primavera, donde aumenta la actividad social, brindarles rutinas predecibles y herramientas que fomenten la calma contribuye a un entorno seguro y fortalece la relación entre dueño y animal», afirma Marta Escorsa Baqués, veterinaria y Product Manager de Virbac.
Cómo ayudar a tu mascota a gestionar mejor tus ausencias
Aunque no siempre es posible evitar dejar a la mascota sola, sí se pueden adoptar medidas para reducir su impacto emocional. Con pequeños gestos, es posible ayudar a perros y gatos a sentirse de nuevo seguros.
• Volver a la rutina poco a poco. Retomar horarios de comida, paseo y descanso de forma progresiva les devuelve la sensación de control.
• Crear un refugio de calma. Un espacio tranquilo en casa les permite desconectar cuando lo necesiten.
• Apostar por soluciones calmantes. El uso de feromonas ayuda a recrear señales naturales de calma y seguridad, favoreciendo un entorno más relajado y facilitando la adaptación en momentos de cambio.
• No despedirte con ansiedad cuando te vas de casa y no recibirles con excesiva euforia cuando regresas.
• A veces, crear una señal con ellos les ayuda. Por ejemplo, atar un pañuelo a la manilla de la puerta y quitarlo cuando llegas de nuevo a casa
• Entender que cada animal es diferente. Lo que a uno le sirve , a otro no. Busca cómo se tranquiliza tu perro o tu gato.
• Acostumbrarlos desde pequeños es vital. Salir de casa por unos minutos y regresar, e ir aumentado poco a poco el tiempo en el que se está fuera de casa.
• Si el perro o el gato ya es adulto, puedes intentarlo con el consejo anterior. Sal de casa y quédate en la puerta un minuto. Luego entra de nuevo. Así varias veces al día y haciendo que el tiempo en el que se está fuera de casa sea mayor poco a poco.
• Estimular su mente. Juegos de olfato o actividades que requieran concentración ayudan a liberar tensión y evitar el aburrimiento.
• Reforzar el vínculo. Dedicar tiempo de calidad tras la ausencia ayuda a reducir la ansiedad y recuperar la confianza.
El aumento de planes fuera de casa es parte del estilo de vida actual, especialmente en primavera. Sin embargo, este cambio también implica adaptarse a las necesidades emocionales de las mascotas. Detectar a tiempo las señales de ansiedad por separación y actuar de forma preventiva no solo mejora su bienestar, sino que fortalece el vínculo con ellas.