Mascotas sanas, dueños a salvo
Cuidar la salud de los animales de compañía, especialmente a través de la desparasitación, funciona como una barrera esencial para evitar enfermedades que saltan de animales a humanos. Proteger a tu perro es una forma directa de protegerte a ti y a la sociedad. Ponlos a salvo, ponte a salvo

Proteger a los perros de las garrapatas en fundamental. Y también los es protegerte tú de ellas.
De su salud depende también la tuya. Por eso, desde el Colegio Oficial de la Profesión Vaterinaria advierten de la necesidad de reforzar la desparasitación a los animales que conviven en casa. «Para garantizar su salud y evitar el salto de zoonosis a humanos», inciden.
El presidente de los veterinarios de León, Álvaro Borge de Castro, recuerda que más del 75% de las enfermedades emergentes en las personas provienen de los animales, «de ahí que la prevención sea fundamental desde el punto de vista de la salud pública».
«Se trata de un riesgo serio pero a menudo invisble para los animales de compañía», alertan los veterinarios.
El aumento de la temperatura favorece el crecimiento de los parásitos y prolonga su actividad. Las garrapatas son un claro ejemplo. Por eso, se recomienda mantener medidas de protección todo el año. Ya no sólo en primavera u otoño, ahora la presencia de estos parásitos se mantiene prácticamente a lo largo de todos los meses.
Por qué hay que adoptar precauciones
— Pueden causar problemas de salud en los perros como anemia, pérdida de peso, diarrea y daño a órganos internos que puede resultar mortales.
— Algunos parásitos también pueden provocar reacciones alérgicas y debilitamiento del sistema inmunológico.
— Muchos parásitos de los perros transmiten enfermedades a las personas.
Contra qué luchar
— Los parásitos internos más habituales pueden ser nematodos (gusanos redondos) que incluyen Toxocara canis y Ancylostoma caninum, cestodos (tenias) como Dipylidium caninum que se contagia a humanos, especialmente a niños, y Taenia spp, y protozoos, entre los que figuran Giardia spp y Coccidia, que provocan diarrea, vómitos y dolor abdominal.
— Los externos son pulgas (que pueden transmitir Dipylidium caninum que se contagia a humanos, especialmente a niños) garrapatas que pueden transmitir enfermedades como la ehrlichiosis, la enfermedad de Lyme y la fiebre de Crimea Congo, y los ácaros, incluidos Sarcoptes scabiei que producen sarna.
Atención a la leishmaniosis
El Colegio de Veterinarios pide que se preste especial atención a la leishmaniosis, cada vez más relevante en nuestro entorno. Es una enfermedad parasitaria grave transmitida por la picadura de mosquitos diminutos que porovoca graves daños. Su prevención se basa fundamentalmente en proteger a las mascotas frente a la picadura con el uso regular de repelentes o insecticidas.
Desde el Colegio instan a los dueños de pequeños animales a una desparasitación regular y bajo prescripción veterinaria, «esencial para mantener su salud y prevenir la transmisión de enfermedades a los humanos».
«l seguir un protocolo adecuado, basado en la edad, el estilo de vida y el entorno del perro, podemos asegurar una protección eficaz contra parásitos internos y externos, que redunda en beneficio de las personas que conviven en ese hogar y de toda la sociedad», añaden.

Lo que tienes que hacer con tu perro
— Es necesario cumplir los protocolos marcados por los profesionales y no esperar a que «caduque» el efecto de los tratamientos. Es mejor, dicen, anticipar la dosis unos días a dejar que se cumpla el calendario de prevención. Y tener en cuenta las características de cada producto.
— Las pastillas impiden que las garrapatas se enganchen o permanezcan el tiempo suficiente como para que haya intercambio de sangre e infecten al animal y, por lo tanto, protegen a la familia humana del perro. No importa si se moja o no y cubre todo el cuerpo. Las pipetas y collares repelen las garrapatas pero hay que esperar entre 48 y 72 horas para lograr su efectividad y, en ese tiempo, el animal no puede mojarse. La pipeta debe aplicarse en el cuello y en el lomo del animal.
— Algunos veterinarios recomiendan utilizar además un repelente de insectos.

Lo que tienes que hacer tú
2— Camina siempre por la zona central del camino. En los bordes está la hierba más alta. Es ahí donde las garrapatas están esperando. Cuando pasa un huésped, sea un perro, cualquier otro animal o tú, se suben a él y comienza el proceso. La mayoría de las garrapatas esperan en la punta de las hierbas o arbustos a que pase una persona para adherirse. Sin embargo, existen especies que pueden buscar activamente a sus huéspedes, moviéndose hacia ellos al detectar su el CO2 de su aliento o calor el calor de su cuerpo. Como si caminaran detrás del perro o la persona. Ni saltan ni vuelan, pero trepan desde la vegetación o se arrastran desde el suelo hacia las mascotas o el cuerpo humano.
3— No hay que sentarse nunca directamente sobre la hierba. Hay que utilizar siempre una toalla, una manta o una prenda de ropa.
4— Quizá los más importante: al llegar a casa hay que autoexplorarse. Revisar la ropa y todo el cuerpo, con especial incidencia en las axilas, la parte de atrás de las orejas, las ingles, el cuero cabelludo y la parte trasera de las rodillas. Son sus zonas preferidas, el lugar que más calor desprende un cuerpo. Pueden caminar durante un tiempo por el cuerpo antes de agarrarse a la piel.
5— Se pueden reforzar estas medidas aplicando un repelente de insectos. No es necesario que sea específico, vale cualquiera que combata mosquitos, por ejemplo.

Un 'salvoconducto' de 24 horas

Los cuatro métodos
— Pastillas masticables: ofrecen protección prolongada, hasta 12 semanas. Aconsejable si a los perros les gusta meterse en el agua.
— Pipetas: se aplican en la nuca y cubren al perro por aproximadamente un mes, eliminando y repeliendo garrapatas.
— Collares antiparasitarios: proporcionan protección continua durante meses.
— Champús especiales: elimina los parásitos tras un paseo, es un método de ayuda.
Muchos veterinarios aconsejan la combinación de dos métodos a la vez para aportar mayor seguridad.