Crónica | C. Pizarro
La obesidad duplica el riesgo de reflujo y aumenta los tumores digestivos
Los cánceres colorrectal, de esófago y de páncreas tienen una relación directa con el sobrepeso. La vinculación es más clara con los del tubo digestivo

El ejercicio físico es el mejor aliado para evitar la obesidad infantil.
Cuando el índice de masa corporal es igual o superior a 30, dicho parámetro indica que una persona es obesa. Una realidad tan alarmista, que incluso la Organización Mundial de la Salud ha acuñado un nuevo término para la universalidad de esta enfermedad: la globesidad. Sólo en España, desde 1987 hasta 2006, el porcentaje de obesos ha ascendido del 8% al 15%. Y lo más preocupante: durante la última década, la obesidad infantil se ha duplicado hasta llegar al 8%. La obesidad lleva asociados diversos trastornos del aparato digestivo y una seria vinculación con diversas patologías digestivas, de ahí que sea el centro de atención de al menos dos conferencias durante la Semana de las Enfermedades Digestivas (SED 2010), sobre la relación de la obesidad con el reflujo gastroesofágico y con otros problemas del tubo digestivo, como ciertos tumores, respectivamente.
1397124194 Obesidad y reflujo
La relación entre obesidad y los síntomas de reflujo: cómo está la situación, cómo es el conocimiento actual, cómo se relaciona y, sobre todo, si realmente los pacientes obesos tienen algunas susceptibilidades desde el punto de vista del diagnóstico y del tratamiento serán objeto de debate en una de las conferencias previstas dentro de la SED 2010. «Hay una relación clara entre obesidad y reflujo: los obesos tienen casi el doble de posibilidades de tener síntomas de reflujo», afirma el doctor Enrique Rey, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Clínico San Carlos, vicepresidente de la Sociedad Española de Patología Digestiva, co-director y ponente del Curso AGA-SEPD, en el que se abordará esta relación. «Además de esta relación directa, también hay relación con las complicaciones en enfermedades de reflujo. Todos los datos sobre pacientes obesos indican, por un lado, que estos enfermos necesitan una mayor cantidad de medicación y, por otro, que si, además de la medicación, pierden peso, el diagnóstico mejora», puntualiza el experto.
La incidencia de la obesidad en el aumento de ciertos tumores digestivos, como el cáncer colorrectal, el cáncer de esófago y el cáncer de páncreas, ocupará otra conferencia durante la SED 2010. Según el doctor Enrique Rey, «durante este debate se pondrá de manifiesto las relaciones que hay entre obesidad y ciertos tumores del aparato digestivo. Sobre todo en los del tubo digestivo, en la boca del esófago, está muy clara la vinculación. En cuanto a asociación y riesgo, el cáncer de esófago es probablemente el más relacionado: está aumentando un tipo específico de cáncer de esófago, que además de relacionarse con la obesidad, se relaciona con el reflujo y con una de las complicaciones del éste que es el cáncer», puntualiza el experto.
Otra de las relaciones más directas es la de obesidad con cáncer de colon. «Como es bien sabido, el cáncer de colon es una de las enfermedades digestivas más prevalentes en la población y los obesos están expuestos a estas enfermedades de manera exponencial» matiza el doctor Rey.
Por último, también existen estudios que evidencian que en aquellas personas que padecen obesidad desde una edad temprana, existe un mayor riesgo de sufrir cáncer de páncreas.