Cerco a la agresión al médico
El Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León asume la gestión del registro de las agresiones a los facultativos médicos del sistema público y privado

El consejero Álvarez Guisasola sella el convenio con José Luis Díaz Villarig.
«La violencia verbal, física y psicológica que padecen los profesionales de la sanidad en Castilla y León, tanto en el ejercicio público como en el privado, es un fenómeno social, a la vez que un grave problema, que se está viendo incrementado de manera alarmante en los últimos años, poniendo en riesgo la integridad física y la salud de estos profesionales y repercutiendo de manera negativa en la calidad del servicio prestado». Con este argumento exponen la Consejería de Sanidad como el Consejo de Colegios Oficiales de Médicos de Castilla y León, el discurso para la firma de un convenio de colaboración por el que Sanidad cede al colectivo médico la gestión del registro de agresiones, medida pionera en España. «Este problema afecta de manera especial a los facultativos médicos, tanto por ser el colectivo que con más frecuencia sufre estas agresiones como por la importancia y trascendencia de su actividad profesional en la que son los actores fundamentales de la relación médico-enfermo», recoge el convenio firmado en la Consejería de Sanidad.
El acuerdo, de naturaleza administrativa, además de la gestión del registro de las agresiones, los profesionales médicos programarán actuaciones concretas, que requerirán de convenios específicos, para el abordaje global de las agresiones y su prevención. Entre los objetivos está el desarrollo de actuaciones conjuntas tanto de carácter preventivo como asistencial y de asesoramiento posterior a los facultativos víctimas de las agresiones sufridas en el desarrollo de su ejercicio profesional, público o privado, o como consecuencia del mismo, en todo el ámbito territorial de Castilla y León.
Convenios específicos. Los convenios específicos de colaboración se centrarán en la formación del facultativo -en técnicas de detección y afrontamiento de las conductas violentas como en las habilidades sociales y de comunicación que el médico debe poner en práctica en su relación con el paciente-; campañas de sensibilización -las actuaciones conjuntas irán dirigidas al conjunto de la sociedad, de manera que se conciencie a la ciudadanía de la necesidad de alcanzar una solución basada en el respeto mutuo y la confianza del médico; la comunicación del suceso agresivo y la defensa jurídica- para reclamar daños y perjuicios y defensa penal.
En el convenio también se contempla el apoyo psicológico al facultativo agredido. «Las consecuencias de una agresión pueden afectar psicológicamente al profesional, condicionando seriamente su futura labor asistencial por lo que, en ciertos casos, puede ser necesaria una asistencia psicológica al agredido».
Para el seguimiento del convenio marco se crea una comisión de seguimiento de carácter paritario que estará formada por tres representantes de la Consejería de Sanidad y por tres del Consejo de Colegios de Médicos de Castilla y León designados por su presidente.
El convenio tiene naturaleza administrativa.