GENTE SALUDABLE
138 muestras de vida
José Luis García Gómez es el leonés que más veces ha donado sangre
En 60 años de vida ha extendido su brazo 138 veces para donar sangre, lo que le convierte en la persona de León con más donaciones. Este profesor de religión ya ha superado la medalla de oro y asegura que ha perdido la cuenta de sus idas y venidas a la hermandad. Él recuerda 135, pero en los archivos León consta en números rojos, como el color de la sangre, que estrenará el año 2012 con las 140. Una cifra récord. José Luis García Gómez se acercó a la Hermandad de Sangre por primera vez a los 21 años y desde entonces no ha dejado que pasen más de tres meses, que es la máxima frecuencia permitida, sin que deje su porción de vida en cada bolsa.
Es 0+, el RH universal. Su sangre es compatible con la de cualquier persona, pero limita sus posibilidades para recibir una transfusión, si la necesitara, puesto que sólo es compatible con los de su propio grupo. La naturaleza le marcó lo que sería una constante en su vida. Desde que cumplió los 21 años, al alcanzar la mayoría de edad, se ha convertido en un asiduo de la Hermandad de Donantes de Sangre. Muchos leoneses y leonesas llevan en sus venas parte de su tejido imprescindible para la vida, un torrente que supone un 7% del peso corporal. José Luis García Gómez abandonó hace cuatro años los hábitos como religioso carmelita para contraer matrimonio con la mujer de su vida. «Encontré la mujer de mi vida. Las cosas llegan en el momento oportuno de la vida», afirma, de la misma manera que llegó, de forma natural, su convencimiento de que su misión era ayudar a los demás y con la duda aún de si su vocación sería el sacerdocio, acudió, animado por un amigo, a donar su primera bolsa de sangre a los 21 años. «En aquellos años no era tan corriente, había muy pocos donantes. No recuerdo haber estado nervioso en mi primera donación, no me impresionó, de aquella y hasta hoy en día, los profesionales te tratan muy bien, te hacen sentir tranquilo y seguro».
En cuarenta años como donante sólo recuerda una ausencia durante seis meses. «Una vez acudí a donar y en las pruebas que te hacen para comprobar el buen estado de la sangre me detectaron talasemia. Tuve que esperar seis meses, hasta que se corrigió el problema, antes de pode donar de nuevo».
Recuerda con cariño la actividad de la Hermandad de León y la familiaridad en el trato tanto del anterior presidente Francisco Medaña como del actual, Martín Menceñido.