450 gramos
El milagro de Chenoa

Chenoa con su madre, su padre y el neonatólogo.
Chenoa Jiménez Escudero es la niña leonesa nacida con menos peso —450 gramos a las 23 semanas de gestación— que ha logrado salir adelante. El 1 de septiembre cumplió ocho años. «No abultaba más que la palma de la mano», recuerda su padre, Jairo Jiménez. La niña cuenta que vivió durante casi seis meses en «la cuna de cristal». Ella misma se ha hecho el álbum de fotos de sus primeros meses de vida. Cuando salió del hospital pesaba 3,5 kilogramos, como un bebé que nace en el tiempo normal de gestación. «Y sin intervenciones quirúrgicas», apunta Esther Escudero, la madre.
«Chenoa es un milagro: al principio no teníamos muchas esperanzas de que sobreviviera y luego nos pasamos los dos primeros años con miedo a las secuelas», añade. No estuvieron tranquilos hasta que vieron que andaba y hablaba. Con algo de retraso respecto a sus hermanos, pero con mucha vitalidad. «Para que Chenoa coja un catarro, tiene seis su hermano pequeño», puntualiza. La atención hospitalaria fue decisiva. «Fue una labor de equipo, con las enfermeras y el cuidado de los padres que siempre han colaborado», destaca el médico.