«Es una revolución tecnológica»

La prótesis de válvula aórtica que se implanta en el Hospital de León.
La prótesis valvular aórtica CoreValve está compuesta por una válvula de tejido pericárdico porcino colocada en un stent de nitinol (aleaciones con memoria de forma) autoexpandible de 50 milímetros con forma de cidrio de reloj tubular. «Es una evolución tecnológica que revolucionará los tratamientos cardiacos. En algún momento podrá implantarse a enfermos más jóvenes y será una alternativa a la cirugía tradicional».
La implantación a través la arteria femoral requiere la realización de una punción o incisión percutánea. El cierre de dicha incisión puede realizarse mediante cirugía o con un dispositivo de sutura percutáneo. En el caso de las prótesis con balón se introducen con la ayuda de una guía a través de la arteria femoral hasta la aorta y se coloca dentro del anillo aórtico. En el caso de las prótesis autoexpandibles se emplea una «vaina» para ayudar a la colocación del stent en el anillo aórtico. A continuación la «vaina» es retirada, lo que permite la expansión del stent y la válvula. El tiempo necesario para la realización de este procedimiento oscila entre los 70 y los 110 minutos.
Implantación transapical
El implante endovascular femoral percutáneo está contraindicado en pacientes con una calcificación significativa o tortuosidad de las arterias. En estos casos está indicada la implantación transapical, pues permite el acceso al ápex del ventrículo izquierdo a través de una minitoracotomía anterolateral izquierda en el quinto espacio intercostal. A continuación se procede del mismo modo que en la implantación transfemoral, se introduce la prótesis con ayuda de una guía y se visualiza todo el procedimiento a través de técnicas de imagen. La herida es cerrada quirúrgicamente con unas suturas reforzadas con teflón. El tiempo empleado en este procedimiento es inferior a los 80 minutos. El paciente permanece consciente y se recupera en pocas horas, tras lo que puede hacer vida normal.