LA REBOTICA

Micronutrientes a la carta

La farmacéutica berciana Marta Rodríguez Tato desvela los beneficios de los complementos alimenticios.

Marta Rodríguez Tato, en el centro, con el equipo farmacéutico de su botica en la Avenida de España de Ponferrada.

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Ana Gaitero

LEÓN

Según la Organización Mundial de la Salud, el 80% de las enfermedades están relacionadas con la alimentación. Los malos hábitos, los modos de cultivo y los modos de elaboración influyen en las propiedades y salubridad-nocividad de los alimentos.

Marta Fernández Tato, vocal de Nutrición del Colegio Oficial de Farmacéuticos de León, subraya que «los alimentos más adecuados para el consumo diario deberían ser de la zona y de temporada». Antes que fritos, barbacoas, horno y microondas son preferibles otras formas de elaboración; al vapor, hervido y a la plancha.

En la dieta diaria hay que «conocer bien cuáles son las combinaciones de alimentos para que no se produzca ninguna defiencia polémica». La experta en nutrición pone como ejemplo el caso del selenio: «Este mineral es un factor de protección importante contra las enfermedades cardiovasculares y el cáncer», explica la experta. Pero en general, los suelos agrícolas son bastante pobres en selenio.

Si la alimentación es determinante de la salud, cuando las personas atraviesan por una enfermedad la dieta varía y debe ser adaptada de forma individual. «Hemos pasado de hablar de glúcidos, lípidos y proteínas a la micronutrición celular, a una dietoterapia correctiva y a un aporte de complementos a la dieta en función de las necesidades de cada paciente y de los requerimientos de las células que realizan diferentes funciones en nuestro cuerpo».

En estos casos, añade la nutricionista, con frecuencia resulta necesario un aporte adicional de nutrientes que de otra manera sería imposible proporcionar en cantidades óptimas. Dichos complementos equilibran la biología celular implicada en el trastorno de salud específico.

Estos complementos son de muchos tipos: oligoelementos y minerales, vitaminas y antioxidantes, ácidos grasos esenciales, prebióticos, detoxificantes, enzimas digestivos, fitominerales y aminoácidos funcionales entre otros.

Los oligoelementos son micronutrientes que el organismo necesita en cantidades muy pequeñas. Su esencialidad no ha sido probada, pero algunos se han revelado esenciales al objetivarse los síntomas clínicos que produce su carencia. Migrañas, síndromes gripales, trastornos circulatorios, fatiga, nerviosismo, síndrome premenstrual y desarreglos de la menopausia, etc son algunos de los procesos en los que se han objetivado carecencias de algunos de estos micronutrientes.

Los ácidos grasos, como el Omega 3. se están utilizando en el tratamiento de enfemedades cardiovasculares y neurodegenerativas, como el párkinson y el alzhéimer así como trastornos psiquiátricos. En 1789, año de la revolución francesa, Darbey publicó el primer estudio sobre los beneficios del aceite de hígado de bacalao sobre las enfermedades reumáticas.

A finales de los años 80 del siglo XX, los cardiólogos repararon en que la ingesta de pequeñas cantidades de pescado disminuía la tasa de mortalidad de los varones que habían sufrido infarto de miocardio.

Los prebióticos, promotores de vida, son una especie de alimentos funcionales, no digestibles pero que benefician al organismo al estimular el crecimiento de una o varias cepas bacterianas en el colon que benefician la flora intestinal. La lactulosa es uno de los prebióticos por excelencia.

Cargando contenidos...

Si la cantidad de enzimas no es suficiente los alimentos no son digeridos completamente, lo que provoca putrefacción a nivel intestinal, reducción de la flora bacteriana benéfica y proliferación de patógenos, lo cual se traduce en digestión lenta y pesada, mal aliento, malnutrición, estreñimiento, gases o ardor de estómago y obesidad.