gente saludable
Una leonesa en parajes hostiles
La médica Sanda Javares Artigues hace barranquismo y lleva ayuda humanitaria a Nepal.
Paz Sanda Javares Artigues atiende a una paciente en Etiopía.
LEÓN
La médica leonesa Paz Sanda Javares Artigues se encuentra en estos momentos en Nepal, en los cañones del Himalaya, practicando barranquismo y cargada con un botiquín de ayuda humanitaria para los habitantes de la zona. Con 32 años, es una de las pocas profesionales que hay en España en Medicina de Urgencia de Montaña y Rescate, una especialidad en la que se ha profesionalizado tras cursar un máster en la Universidad de Zaragoza. Sanda es hija de médicos cirujanos plásticos y estéticos de León pero aunque comparte vocación familiar, su afición por la montaña la conduce por otros caminos más remotos, «me preparo para ser médico de expediciones. Me gusta la naturaleza, el monte y mi profesión. Estas expediciones me aportan más a nivel personal, pero me recompensa porque adquiero experiencia en un mundo sanitario en el que hay poca gente especializada».
La televisión portuguesa la contrató hace dos años como médica de la expedición en el programa luso Perdidos en la tribu , que la llevó a Etiopía. «No paré ni un momento, porque aunque mi trabajo consistía en asistir a los concursantes y los miembros de la expedición, los habitantes de la zona, cuando se enteraron de que iba un médico, hacían cola para que los atendiera». Traumatismos e intervenciones ofatalmológicas fueron sus actuaciones diarias.
Su inquietud aventurera y su faceta humanitaria la han llevado hasta Nepal, a Manaslu, lugar en el que se encuentra en estos momentos en una expedición avalada y respaldada por la Federación Espeñola de Espeleología y el Consejo Superior de Deportes. La expedición partió el 15 de abril y volverá el 15 de mayo.
Diez personas
Un equipo de diez personas de distintas profesiones, que se han financiado ellos mismos el proyecto, trabaja en un reducido número de descensos pero que por sus características tienen un potencial deportivo que se sale de la norma, tanto en nivel de encajamiento como en desnivel en caudal. «Llevaremos 16 porteadores», asegura Sanda Javares, «allí el barranquismo está naciendo. No hay guías. Van a formar a la población para que ellos sean más profesionales y puedan dedidarse a ello, lo que mejorará su calidad de vida porque sin son especialistas podrán ganar más dinero».
Pero la expedición altruista no se olvida de la faceta humanitaria. Sanda, en su faceta de médico, va cargada con un maletín preparado para las urgencias sanitarias que se presenten en la expedición, incluso en caso de una evacuación en condiciones extremas, «soy especialista y conozco maniobras de evacuación en medios hostiles. Es complicado porque en ese medio te das cuenta de que no cuentas con la ayuda de nadie. Llevo más material del que necesitaré con la idea de dejarlo allí a la población. El objetivo es llevar toda la ayuda humanitaria que nos sea posible allá donde vamos». Esta ayuda se concentra básicamente en ropa, material escolar y material sanitario «dado que son éstas las necesidades más acuciantes que hemos podido contrastar en anteriores expediciones». La anterior expedición, en el año 2011, consiguió distribuir más de 80 kilogramos de material en los valles donde se desarrolló.