SANTIAGO LAPEÑA. Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital de León
«Cada año atendemos a 500 nuevos niños con problemas de alergias»

secundino pérez
LEÓN
—¿ Cuántos niños pasan cada año por la consulta de alergia de Pediatría?
—Nosotros tenemos la consulta de alergia y respiratorio pediátrica. La parte de respiratorio la lleva directamente el doctor Naranjo, donde se atiende a patología exclusivamente neumológica: fibrosis quística, neumonías complicadas, bronquiectasias, tuberculosis, etc y la parte de alergia la compartimos entre los dos. El año pasado pasaron por nuestra consulta más de 2.100 niños y fueron primera consulta 500.
—¿Cómo se manifiesta la alergia en los bebés y cuáles son los síntomas que hay que vigilar?
—En el lactante, la alergia más frecuente es la alergia alimentaria, con síntomas cutáneos como urticaria o dermatitis atópica, digestivos: rechazo de la toma, vómitos o diarrea, que se van a producir cuando se introduce un alimento nuevo. Siempre que se introduce un alimento nuevo y aparece alguno de estos síntomas hay que consultarlo con el pediatra de Atención Primaria. La patología respiratoria como bronquiolitis, bronquitis y sibilancias es muy frecuente en esta edad, pero no se suele asociar con alergia.
—¿Cuál es la alergia que más preocupa a los especialistas?
—En los lactantes la alergia más frecuente es la alimentaria, sobre todo a leche y huevo. En el niño mayor es la alergia ambiental o a neumoalérgenos. En nuestro medio es sobre todo a polen de gramíneas. La alergia más grave es la reacción anafiláctica, que asocia síntomas cutáneos (urticaria, habones, hinchazón con edema), digestivos, con síntomas respiratorios (ronquera, dificultad para respirar, pitidos) y que en caso extremo produce síntomas cardiovasculares (taquicardia, hipotensión, palidez, mareos), pudiendo llegar a originar la muerte si no se actúa de inmediato. Los pacientes tienen que llevar adrenalina, con una presentación autoinyectable, para que cualquier persona sin preparación sanitaria la pueda administrar y ganar tiempo hasta llegar a un centro sanitario. La causa más frecuente de anafilaxia es la alergia por picadura de himenópteros y en Pediatría la alergia alimentaria por huevo o leche en los niños pequeños y por frutos secos en los mayores.
—¿Hay un aumento de alergias?
—Cada cierto tiempo se realizan estudios epidemiológicos para conocer el número de niños que son alérgicos y se está comprobando que es una patología en aumento, de hecho es la patología crónica más frecuente en los países desarrollados. La Organización Mundial de la Salud ha estimado que el 50% de la población mundial sufrirá algún tipo de alergia en el año 2030. Se desconoce el motivo de este aumento, hay factores genéticos (tener algún padre alérgico), pero también influyen factores ambientales y puede ser el tributo que tenemos que pagar por la vida occidental, con hábitos y costumbres perjudiciales (tabaco, sedentarismo, alimentación), invierno más suaves, mayor contaminación ambiental
—¿Cómo han evolucionado los tratamientos?
—Se está avanzando mucho en el tratamiento con medicamentos con menos efectos secundarios, como antihistamínicos y corticoides inhalados. Las vacunas que empleamos ahora no tienen nada que ver con los preparados que existían antes, con una mayor calidad en los extractos, con formas de presentación que pueden ser más cómodas para los pacientes, como la vía sublingual. Un avance importante es que ahora podemos conseguir que el paciente con alergia alimentaria a leche o a huevo pueda tolerarlos; sabemos que si se mantiene a partir de los 6-7 años, ya va a ser para siempre, y en estos pacientes podemos darles de tomar estos alimentos, de una determinada manera, comenzando con cantidades diluidas, con aumentos progresivos hasta llegar a tomar la cantidad normal, que se puede conseguir hasta en el 70% de los pacientes.
—¿Por qué aumentan?
—Hay teorías para explicarlo, como la teoría de la higiene: los niños ahora nunca están sucios, están vacunados frente a muchos gérmenes, hasta tienen un retraso en la adquisición de la flora intestinal normal y todo ello puede colaborar en el desarrollo de una alergia alimentaria. Este tipo de alergia con frecuencia se continúa posteriormente con una alergia ambiental, es lo que conocemos como la marcha alérgica.
—¿La alergia se cura?
—Si por curar entendemos la ausencia de síntomas y de sensibilización (pruebas cutáneas o analíticas negativas), es difícil que se produzca. La alergia alimentaria a leche y huevo se puede «curar» de forma espontánea en un alto porcentaje de casos; en los otros tipos de alergia es más difícil que esto ocurra. Afortunadamente tenemos buenos medicamentos y la inmunoterapia también puede ayudar al paciente alérgico
— En el caso a las alergias a los animales ¿cuáles son las más frecuentes y qué pasa si los padres no toman medidas?
—Es muy frecuente la presencia de mascotas y los animales que con más frecuencia producen alergia son el gato y el perro y aquí es muy importante las medidas de evitación. En alergia uno de los pilares importantes en el tratamiento es evitar el contacto con lo que da problemas, sea alimento o un animal, por eso en el caso de la alergia a epitelio de animales es importantes que los padres, pero también sus familiares, se mentalicen que el mejor tratamiento es evitar el contacto con ese animal, porque si no, ese niño va a tener unos síntomas más o menos intensos y va a necesitar medicación, cuando lo más sencillo es evitar el contacto con ese animal.
—¿Se conocen las causas?
—Se desconocen las causas de porqué esa persona produce ese tipo de respuesta; algo hace que el sistema inmunitario responda de esa manera, pero no conocemos todavía los mecanismos implicados en esta respuesta.