Fieles a las pastillas
Más de 1.350 pacientes leoneses participan en el programa de adherencia al tratamiento para polimedicados.

Magdalena Sánchez Lozano atiende a una mujer del programa de adherencia al tratamiento.
LEÓN
Un medicamento no es una broma. Hay que tomarlo en serio. A su hora y tal y como prescribe el médico. Pero uno de cada tres pacientes no utiliza la medicación como se les prescribió, otro sólo lo hace a veces y el restante es el que la toma de forma adecuada. El mal uso de fármacos provoca un 8% del gasto sanitario y de ese porcentaje el 57% se debe a problemas de no adherencia.
Así lo desvelaeel informe de la Fundación Salud 2000 Implicación de los profesionales sanitarios, Administración y compañías farmacéuticas en la mejora de la adherencia terapéutica , donde se pone de manifiesto la necesidad de avanzar en el uso racional de los medicamentos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la adherencia al tratamiento a largo plazo se sitúa en torno al 50% en los países desarrollados. En Castilla y León, Sacyl y los colegios profesionales de farmacéuticos de Castilla y León han puesto en marcha un programa para fomentar la adherencia al tratamiento de pacientes polimedicados.
En León alrededor de 1.350 pacientes leoneses participan ya en este programa en el que están implicados los centros de salud y las 320 oficinas de farmacia de la provincia. «Una parte importante de los problemas de salud están relacionados con los medicamentos, o bien por no tomarlos o bien por tomarlos de forma incorrecta», asegura Magdalena Sánchez, vocal de Oficina de Farmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de León.
León es la primera provincia que ha implantado este programa y lo tiene extendido por toda la red de centros de salud. «Somos la provincia que más pacientes lleva registrados», agrega la farmacéutica.
El papel de las oficinas de farmacia es crucial a la hora de fomentar la adherencia al tratamiento y, en este caso, para examinar los resultados que se van registrando en cada cita a la que acuden los pacientes. «El farmacéutico sabe cómo van sus pacientes, pero hasta ahora no era algo medible», precisa.
Ahora, el farmacéutico realiza un seguimiento exhaustivo y ofrece pautas y ayuda gráfica (mediante el uso de una serie de símbolos para cada envase) a fin de que las personas tengan las menos dificultades posibles para tomar el tratamiento de manera correcta y en el momento adecuado.
Las farmacias elaboran una ficha de cada paciente en la que van anotando los datos sobre consumo de medicamentos e incidencias relevantes. En algunas farmacias ayudan a sus pacientes polimedicados a hacer un uso correcto de los medicamentos facilitando dispensadores semanales en los que les colocan las pastillas que se necesitan.
Dosificación personalizada
«Por ahora no existe en Castilla y León un modelo protocolizado y no todas los medicamentos se pueden emblixtar, así que es algo que hacen voluntariamente y de forma gratuita algunas oficinas», precisa. Posiblemente, este modelo homogeneizado se adopte en los próximos meses en Castilla y León a través del consenso del Concyl con las oficinas de farmacia.
El sistema personalizado de dosificación se puso en marcha en León con la población invidente hace varios años. Magdalena Sánchez fue la responsable de elaborar el protocolo para este servicio con las medidas higiénicas adecuadas y soluciones para medicamentos que no se pueden emblixtar.
Los cambios que se están produciendo en el sistema sanitario también han influido en la adherencia a los tratamientos. Uno de los problemas que se está observando actualmente en las farmacias es que la «pérdida de financiación de algunos medicamentos ha producido que haya pacientes que los abandonen porque no pueden o no desean pagarlos», subraya la vocal de Oficina de Farmacia.
Se calcula que el mal uso de los medicamentos produce unas 18.000 muertes anuales en España, indica el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de León, Antonio Carrasco.