Menú para tomar el sol
Marta Rodríguez Tato, farmacéutica de Ponferrada, da consejos sobre alimentación y productos para la protección solar . interior .

Algunas farmacias como ésta de Ponferrada ya disponen de aparatos para hacer diagnótico de piel.
LEÓN
«Sal solito, caliéntame un poquito...», cantan los niños pequeños en el patio del colegio. Después de tan largo invierno el alimento de los rayos solares se espera como agua de mayo. El sol es vida, nutre al cuerpo y alegra el espíritu.
«Para hoy, para mañana y para toda la semana...», sigue la cancioncita de primavera. Sí, el sol es una vitamina duradera. Sale el astro rey y cambia el estado de ánimo colectivo, aunque la crisis siga trayendo desgracias. Pero, cuidado con el sol. Hay que protegerse por fuera, el 40% de las personas no lo hace, para evitar males mayores.
Para aprovechar al máximo las propiedades de los rayos UVA y evitar sus perjuicios también hay que cuidar la alimentación. «Los antioxidantes son las moléculas más importantes para prevenir los efectos nocivos de las radiaciones solares», explica la farmacéutica berciana Marta Rodríguez Tato.
Tomates, especialmente los maduros, melones, guayaba y pomelo rosado, entre otros, son ricos en licopeno uno de los antioxidantes importantes porque estimula las células de la epidermis y protege las fibras de colágeno. La luteína se encuentra sobre todo en espinacas, calabaza, brócoli y legumbres crucífera. La vitamina E, en aceites y margarinas vegetales, frutos oleaginosos, derivados de maíz…
Son importantes la vitamina D y el selenio, presente en el pescado, crustáceos, cereales completos, ajo y levadura. El betacaroteno lucha contra el envejecimiento cutáneo provocado por el sol y está presente en zanahoria y tomates.
Nutricosméticos
Para la protección interior hay también toda una gama de nutricosmésticos en el mercado «que en general ha evolucionado mucho, y a nivel solar también», precisa la farmacéutica. «Los primeros preparados eran simples aportes de carotenos, y hoy ya existen mezclas más específicas según la problemática de cada persona», añade.
Los nutricosméticos para la sensibilidad solar y alergias solares tienen un «efecto espectacular» en pieles que pese al uso correcto de filtros solares reaccionan a la exposición solar con alergias, granitos, rojeces, quemaduras... Estos productos preparan la piel para el bronceado y mejoran sus defensas y la tolerancia al sol. Aumentan la tasa de melanina y disminuye el número de células dañadas por el sol. Disminuyen las quemaduras solares.
Los componentes mayoritarios son licopeno, vitamina E, luteína, selenio… Un helecho llamado Polypodium leucotomos es el último descubrimiento en el mundo de los nutricosméticos para el sol. Es el único fotoinmunoprotector activo de origen natural, que actúa tanto por dentro como por fuera, aportando 4 niveles de protección adicionales.
También hay nutricosméticos para el bronceado y las manchas solares, que ayudan «a las defensas antioxidantes y a obtener un bronceado más luminoso, homogéneo y con menos manchas pigmentarias», explica Marta Rodríguez Tato.
También actúan sobre la sequedad y el confort cutáneos, mejoran la calidad de la piel, la hacen más suave y menos seca. Tienen también una acción ansiedad y hacen las manchas menos visibles.