Mi papá me cuida
La Asociación de Hombres para la Igualdad de Género publica una guía de cuidados infantiles «para una nueva paternidad».

Un leonés durante el permiso de paternidad.
LEÓN
Un hombre cargado de pañales, chupetes, biberones y un carrito de bebé. Un hombre tirado por el suelo jugando con dos criaturas. Un hombre que desea asumir la responsabilidad de ser padre y compartir el cuidado de sus hijos e hijas sin estereotipos. Hacia este tipo de hombres (y hacia otros en proceso de cambio) está dirigida la Guía de Cuidados Infantiles para una nueva paternidad de la Ahige.
La Asociación de Hombres por la Igualdad de Género ha editado este manual sin prejuicios y que frente a la exaltación tradicional de la maternidad propone una paternidad implicada en las tareas más pequeñas, que son las más grandes.
La guía también está dirigida a los profesionales de la sanidad. «Contar con los varones como agentes de salud en la familia es una propuesta importante, quizás imprescindible», subraya. El autocuidado y la prevención dentro de la familia «condicionan las actitudes y prácticas que las criaturas desarrollarán en el futuro». añade la guía.
El manual no excluye a las mujeres. «Más bien quiere poner de manifiesto que son las personas las que crían y educan, no los sexos. Tradicionalmente ha sido un papel asignado a las mujeres reforzando la creencia de que las cosas son así y no pueden ser de otra manera. Nuestra iniciativa desafía dicho prejuicio e invita a experimentar una realidad mucho más amplia», precisa.
El libro rompe con estereotipos y puntualiza que cuando hablamos de proteger miramos hacia fuera, cuando se habla de cuidar se mira hacia dentro. «En realidad, cuando hablamos de cuidar, críar, educar... estamos hablando de amor», recalca Ahige. José Francisco Sánchez Montesdeoca, miembro de la coordinadora estatal de Ahige, ha participado en la revisión de esta guía que «sigue siendo necesaria», matiza.
Tiempo compartido, comunicación, cercanía, respeto, buen ejemplo, capacidad de negociación y corresponsabilidad son algunos de sus conceptos. También invita a hacer un ejercicio activo del ser padre y a disfrutar del permiso de paternidad reconocido por la ley, de 15 días.
Desde esta guía se invita a los hombres a cuidarse para ganar en salud y en vida, a pasar de ser valientes a ser prudentes. «Las tareas de cuidado (hijos e hijas, familiares...) nos proporcionan una excelente oportunidad de aprender cómo satisfacer necesidades ajenas, ponernos en el lugar del/a otro/a y mostrar cariño sin temor al ridículo», precisa la guía.
Por otro lado, anima a los hombres a «conocer y escuchar a tu cuerpo» para prevenir enfermedades y a «cultivar las amistades» y aprender a «pedir ayuda». A utilizar protección en relaciones sexuales esporádicas, a alimentarse equilibradamente y hacer ejercicio, pero no en busca de medallas sino de la satisfacción personal.
Para reforzar el vínculo durante el embarazo el padre «debería acudir con la mamá a las clases de preparación al parto porque no sólo te enseñan a respirar, te aportan la tranquilidad mental que necesitas en ese momento», añade.
El libro aborda la «nueva paternidad» desde el embarazo y el parto hasta la adolescencia. «Las primeras 24 horas posteriores al parto son cruciales en la construcción y consolidación del vínculo afectivo entre bebé y progenitores», indica. Y concluye que «si confiaron y contaron con nosotros en la infancia pueden seguir haciéndolo ahora mientras estemos disponibles».