La dulzura amarga del cacao
Isabel Rodríguez retrata en Santo Tomé la precaria sanidad y el abandono de ancianos.

Una de las fotos que se pueden ver en la exposición Viaje al centro de la Tierra, sobre Santo Tomé y Príncipe.
LEÓN
«Cuando somos mayores las madres ya no interesamos», confesaba una anciana de Sao Tomé y Príncipe, el país africano más pequeño después de las Seychelles, a la periodista Isabel Rodríguez. El abandono de las personas mayores fue una de las caras de la pobreza que más chocó (y dolió) a la leonesa en su periplo de dos semanas como voluntaria de la oenegé Cooperación Bierzo Sur. «Es uno de los pocos países africanos en los que los ancianos son rechazados», aclara Carmen Álvarez Vilas, la presidenta.
Viaje al centro de la Tierra es el título de la exposición fotográfica de Isabel Rodríguez abierta en Espacio Vías hasta el 10 de febrero. El país en 30 imágenes que retratan a sus gentes, como una mujer que peina canas y sonríe.
En las islas del Cacao la pobreza no está reñida con esta sensación de paz y felicidad que transmiten las fotografías.«El 66,2% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, pero la principal causa de mortalidad en la isla son los accidentes de tráfico, muchas veces por falta de especialistas y de medios en los hospitales», explica la periodista.
Su ojo curioso, y si hace falta, crítico, no se quedó en lo exótico y deslumbrante. «En el hospital vivi convivir las zonas ‘vip’ y habitaciones con 16 personas y algunas incluso compartiendo cama», añade. Una imagen que nada tiene que ver con la de la madre recostada en la cama junto a su criatura recién nacida.
La higiene es «una asignatura pendiente» en los centros sanitarios y en la propia sociedad, abunda la periodista. Tras la «bucólica estampa de la colada en el río», Isabel Rodríguez ve las consecuencias que tiene para las poblaciones aguas abajo: «Van a beber ese agua sucia y contaminada». El texto que acompaña a la foto en la que se ve a varios hombres pescando alerta sobre otro problema de salud. El alto consumo de salazones dispara las enfermedades cardiovasculares.
Santo Tomé y Príncipe fueron colonias portuguesas desde el siglo XV hasta 1975. «La independencia vino con la revolución de los claveles y se produjo una salida brusca del país en el que habían dominado todo por lo que quedaron con pocos médicos y poca gente formada», explica.
La foto de un hospital abandonado, invadido por la selva, por el que merodea un perro es el reflejo de ese episodio que aún se prolonga en la vida de los santotomenses. «La gente que puede salir fuera a formarse generalmente no vuelve», agrega.
Isabel Rodríguez viajó, con sus propios medios, de la mano de la oenegé berciana que desde el año 2011 trabaja en favor de la salud y la educación en estas islas que fueron las primeras tierras africanas donde se introdujo el cacao y el país del mundo de su mayor producción. «Es una visión muy importante que nos ayuda a dar a conocer el país», señala la presidenta.
En estrecha colaboración con el Instituto Marqués Valle Flor y puntualmente con la Cruz Bermella, trabajan también en el ámbito de la discapacidad. Actualmente, Cooperación Bierzo Sur está haciendo «evaluaciones geriátricas a todos los ancianos que están en casas sociales o centros de día», explica Álvarez Vilas.
Trabaja también en un proyecto para rehabilitar estas casas construidas en 2003 por la Agencia Española de Cooperación Internacional y Cruz Roja Española, pero que «no han tenido mantenimiento». Forma a voluntarios en socorrismo y emergencias.
Con Farmacéuticos sin Fronteras realizó el año pasado un estudio para valorar la calidad y cantidad de las fuentes de agua potable. Este mes acaba de inaugurar las obras de mejora de la escuela de personas sordas y sordomudas de Santo Tomé.