Alba busca voluntarios
La estudiante de Biología valora los cambios fisiológicos tras las carreras populares.
Alba del Amo, estudiante de Biología de la Universidad de León, se prepara antes de una carrera en la Candamia.
león
Alba del Amo tiene 22 años. Es corredora, voluntaria de Cruz Roja y estudiante de Biología. La combinación de estos tres factores le ha motivado para hacer su proyecto fin de carrera en el departamento de Ciencias Biomédicas. Busca voluntarios. Corredores populares a los que estudiar antes y después de la actividad física. «El proyecto es para valorar las modificaciones fisiológicas tras un esfuerzo agudo». Pero su trabajo no está dirigido a los deportistas de alta competición, controlados por sus médicos y con un conocimiento preciso de lo que hacer en los entrenamientos. El trabajo de Alba del Amo está enfocado a los corredores aficionados.
Como voluntaria de Cruz Roja en el departamento de Socorros y Emergencias, acude a las numerosas carreras populares que proliferan en León. «Estamos en distintos preventivos en las carreras populares con los dispositivos sanitarios. Yo siempre escogí estar en la meta y empecé a ver cómo llegan los corredores, algunos con vómitos y desfallecidos».
Esta realidad le ha llevado a plantear su proyecto fin de carrera con el objetivo de concienciar a la población de que es necesario prepararse mínimamente antes de afrontar un reto físico que requiere de un esfuerzo, como es el caso de las carreras populares. «El calor es muy peligroso, hay que hidratarse muy bien», asegura, «he visto muchos corredores que han sufrido un golpe de calor y algunos han tenido que pasar hasta tres días en el hospital». El exceso tiene sus riesgos. Y esos riesgos son los que Alba se propone destapar en su estudio. «Ya he comenzado con la recogida de muestras, pero necesito más voluntarios. En las carreras tengo que ir uno por uno para pedirles que colaboren conmigo. Me gustaría que si me ven se acerquen y me dediquen cinco minutos y así ellos también podrán tener un seguimiento de cómo afecta el ejercicio agudo en su organismo». Es una información sanitaria valiosa para evitar problemas de salud.
Alba necesita una media de veinte voluntarios por carrera para sus comprobaciones. Se coloca en las metas con un cartel e incluso los organizadores lo anuncian por megafonía. «Es muy sencillo, no requiere más de cinco minutos, compruebo la frecuencia cardíaca, los niveles de glucosa y el lactato en la sangre». El lactato, explica, es lo que se activa en el organismo cuando no hay mucho oxígeno. Es una especie de energía rápida que indica que el oxigeno del cuerpo escasea. «Intento unificar estos contenidos, quiero llegar a los corredores populares, abarcar a un mayor número posible de personas que no sabe las consecuencias que puede traer una preparación insuficiente. Que sepan que existen pruebas muy fáciles que ayuda al corredor de a pie mejorar sus entrenamientos».
La estudiante de Biología es aficionada a todo tipo de deportes, pero lo que más le gusta es correr y practicar el senderismo. «Yo me meto en el monte y es lo que más me gusta», asegura. Corre desde hace tres años, «pero hago todos los deportes que puedo». Esta afición, su carrera profesional y su altruismo como voluntaria ha llevado a Alba a emprender este proyecto.