«Hacemos un cirugía más segura y más eficaz»

José Cosamalón
La tecnología ha afinado la planificación de la estrategia quirúrgica de la neurocirugía con un acceso menos traumático a la lesión, preservando la sustancia gris y la sustancia blanca.
«Ahora hacemos una cirugía más segura y eficaz al llegar a los sitios con menos agresividad y cumplir el objetivo de una extirpación más radical», explica el doctor José García Cosamalón.
Los tratamientos de radioterapia, por tanto, también son menos agresivos y más selectivos. El especialista destaca la resonancia magnética funcional con marcadores de glucosa que delimitan exactamente las áreas funcionales de cada persona (motóricas y lenguaje) como una herramienta muy útil para planificar la intervención.
Las secuencias especiales que identifican los tractos o fibras de conexión entre las diferentes áreas del cerebro aportan claves a los neurocirujanos para hacer esas intervenciones más selectivas y precisas en cuanto a la hora de realizar la exérisis.
«La localización anatómica era uno de los desafíos pues se hacía de forma bastante agresiva», a través de pistas y ahora existe la imagen tridimensional que hace un retrato de la lesión.