Diario de León

Vigilantes del intestino

El Hospital de León pone en marcha una unidad multidisciplinar con consulta directa y no programada para atender a los 1.300 pacientes afectados en León de colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn.

Mónica Sierra, Patricia Suárez, María José Farnández y Francisco Jorquera, parte del equipo que forma la unidad del Hospital de León.

Mónica Sierra, Patricia Suárez, María José Farnández y Francisco Jorquera, parte del equipo que forma la unidad del Hospital de León.

Carmen Tapia
León

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LEÓN

Se manifiestan por un fallo del sistema inmune. No son fáciles de entender. Por eso, el Hospital de León ha decidido impulsar la creación de una unidad multidisciplinar en la que participan médicos de una decena de especialidades y los de Atención Primaria para tratar de forma conjunta a los pacientes afectados por colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn.

La ambigüedad de los síntomas y el desconocimiento que en muchos casos se tiene de ella en Atención Primaria retrasa el diagnóstico. Salvo casos en lo que los síntomas no dejan lugar a la duda, los pacientes tardan un año de media hasta que conocen el nombre de su enfermedad. Esta espera ha bajado en los últimos veinte años. En los años noventa los médicos tardaban tres años en diagnosticarla.

«A veces no se piensa que el paciente pueda tener esta enfermedad», asegura el jefe del servicio de Digestivo del Hospital de León, Francisco Jorquera, «pero cuando llegan al Hospital el diagnóstico es más rápido». Uno de los objetivos de la unidad es que los médicos de Atención Primaria consulten directamente con los especialistas lo casos con dudas. «Nos llaman por teléfono y los atendemos. Tenemos pacientes con citas preferentes a los que se atiende en tres días».

La unidad está encuadrada en el Servicio de Aparato Digestivo dirigido por el doctor Jorquera y la encabeza la doctora Mónica Sierra. Junto a ella tarbajan Patricia Suárez y María José Fernández.

Pero uno de los puntos fuertes de esa consulta es el trabajo que realizará Enfermería. La enfermera especializada, Noelia Cano, lleva el peso de las llamadas directas de los pacientes, que ya no esperan para pedir cita y acudir a la consulta. Ella estará detrás de la organización y los consejos. Es una consulta no asistencial.

La colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn afecta actualmente a 1.300 personas en León. Cada año se diagnostican una media de 25 casos nuevos (10 de colitis ulcerosa y 15 de enfermedad de Crohn).

La unidad de enfermedad inflamatoria intestinal nace para abordar una enfermedad crónica «que oficialmente no se cura», explica Jorquera, y suele cursar con brotes. El tratamiento es individualizado y depende de la gravedad de los síntomas. Cada paciente tiene su procedimiento. Para mejorar los síntomas se utilizan medicamentos biológicos y en los casos extremos se recurre a la cirugía. «Los tratamientos biológicos se aplican para modificar la evolución de la enfermedad y disminuir los casos de cirugía.

Aunque la colitis ulcerosa fue descrita por primera vez en el siglo XIX y la enfermedad de Crohn en 1936, aún se desconocen las causas. Las dos son enfermedades inflamatorias intestinales. Los síntomas pueden confundirse con una enfermedad común, por eso el retraso de su diagnóstico. Dolor abdominal; diarrea; hemorragia en el recto, que se observa en la ropa interior, al ir al baño, o durante una evacuación intestinal; la hemorragia en el recto puede ser grave y puede requerir atención médica para detenerla; pérdida de peso y fiebre. Otro síntoma es el abdomen agudo, es decir, vientre hinchado y muy doloroso.

Los síntomas se pueden confuncir inicialmente con la enfermedad celiaca, por lo que hay que realizar pruebas como radiografías y colonoscopias.

La puesta en funcionamiento de la unidad permite tratar a los pacientes de forma transversal. «Somos nosotros los que nos movemos alrededor del paciente», explica Jorquera. «El Hospital de Bierzo atiende a sus pacientes y nosotros desde aquí los apoyamos en todo lo que necesiten».

La incidencia de la enfermedad en León se mantiene estable en los últimos años y es equiparable a la de los países europeos. La gastroenteróloga, Mónica Sierra, cifra en 130.000 los enfermos en España.

La incidencia, sin embargo, aumenta entre la población infantil y juvenil. «No se saben las causas pero en el caso de los niños y jóvenes no hay una adecuada maduración del sistema inmune», explica Jorquera. Detrás de la enfermedad se esconden alteraciones de la microbiota, déficit de vitamina D y factores genéticos.

Las personas con enfermedad de Crohn pueden tener una obstrucción intestinal cuando el tejido cicatricial bloquea la vía intestinal. Una vía intestinal estrecha se conoce como estenosis. Cuando la vía se bloquea por completo, los alimentos y las heces dejan de circular y se presentan cólicos y vómito. Los pacientes pueden sufrir artritis, problemas en la piel, inflamación en los ojos o la boca, piedras en los riñones, piedras en la vesícula y problemas de hígado.

No hay restricciones en la dieta. Los pacientes pueden comer de todo, una dieta variada y sana. «Mucha verdura y pocas grasas», insisten los especialistas.

Las diferencias

En la colitis ulcerosa se fomran muchas úlceras que provocan una superficie sangrante del intestino grueso (el colon). Las úlceras comienzan en el recto y a veces se propagan hasta el principio del intestino grueso.

En la enfermedad de Crohn las úlceras son más profundas y dejan la mucosa sana entre ellas. Pueden existir úlceras en todo el tracto digestivo, desde la boca hasta el año.

Ningún tratamiento cura la enfermedad. Los especialistas recetan medicamentos, descanso y ayuda psicológica. La cirugía sólo se plantea cuando fracasa el tratamiento médico por las complicaciones. Además del tratamiento médico, los pacientes tienen el apoyo de la Asociación de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa de León (ACCU León), integrada por 300 socios y que se ocupa de organizar actividades y grupos de autoayuda.

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