Plantas para no perder el sueño
Las alteraciones del sueño se acrecientan en determinadas épocas como el verano y la fitoterapia es útil para combatirlas.

La amapola de California es una de las plantas tradicionales que se usan en la farmacia para combatir el insomnio ocasional.
LEÓN
Una de cada cuatro personas duerme mal. El insomnio ocasional es de los trastornos transitorios del sueño que con más frecuencia padece la población adulta. El uso de plantas medicinales tradicionales para combatir las horas en vela durante la noche se ha extendido en los últimos años.
Las farmacias de Castilla y León concluyen en julio la campaña iniciada a primeros de año para informar sobre la utilidad de la fitoterapia en los trastornos del sueño, así como para tratar otras alteraciones nerviosas como el estrés y la depresión leve.
Así, hasta marzo se realizaron sesiones formativas para promover su uso adecuado y responsable en la segunda etapa de la campaña sanitaria lanzada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, que cuenta con la colaboración de Laboratorios Arkopharma.
Los medicamentos tradicionales de plantas medicinales (MTP), dispensados en la farmacia, reúnen las garantías de calidad, seguridad y eficacia. La farmacia como establecimiento sanitario y el farmacéutico como profesional de la salud garantizan el uso responsable de los medicamentos, también de los medicamentos tradicionales de plantas medicinales.
Diversos estudios estiman que entre un 25-35 % de la población ha padecido insomnio ocasional o transitorio acompañando al estrés de situaciones vitales. Además, hay épocas del año como el verano donde hasta un 70% asegura tener problemas para conciliar el sueño, según datos del Centro de Investigación sobre Fitoterapia (Infito). «En estas situaciones algunas plantas medicinales constituyen una opción útil para su tratamiento, como son la pasiflora, la amapola californiana, la valeriana, la melisa, la lavanda, el espino blanco y el lúpulo», apunta el citado instituto.
Durante la campaña los farmacéuticos también recomiendan medidas higiénico-sanitarias que contribuyen a reducir los desórdenes del sueño, como evitar bebidas con cafeína desde seis horas antes de dormir o cenar de forma ligera. Estas plantas medicinales ayudan a conciliar y mantener la calidad del sueño, evitando los despertares nocturnos y sin generar dependencia.
El estrés es otro de los motivos frecuentes de consulta en la farmacia comunitaria. Se trata de una alteración física o psíquica producida por exigir al organismo un rendimiento superior a lo normal.
Según datos de Infito, más de un tercio de personas en Castilla y León ha sufrido algún episodio en el último año. «Algunas plantas medicinales como la raíz de ginseng o la raíz de eleuterococo pueden ser útiles en algunos casos por su acción estimulante mejorando situaciones de sobrecarga o fatiga», apunta.
«También la lavanda, la valeriana, o el lúpulo están indicadas para síntomas moderados de estrés cuando está asociado a ansiedad», agrega.
Por último, en algunos casos de depresión leve, las plantas medicinales pueden contribuir a mejorar sus síntomas, por su actividad antidepresiva. Es el caso del hipérico o hierba de San Juan que contiene hipericina, un principio activo que actúa provocando un efecto global de la normalización de los neurotransmisores implicados en la modulación del humor, contribuyendo al equilibrio emocional.
Los medicamentos tradicionales a base de plantas (MTP) están autorizados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Además del aval de seguridad y correcta información que supone esta autorización, el papel de la farmacia comunitaria es crucial a la hora de facilitar el uso adecuado de estos medicamentos, así como en la mejora de la salud pública, mediante la promoción de la salud y la prevención.