Dolor por el uso de silla de ruedas
Una investigación concluye que el 76% sufren dolencias en cuello y columna y aconseja medidas como cambio de cojín o silla eléctrica.

El equipo de investigadores que realizó el trabajo para determinar el dolor por el uso de las sillas de ruedas.
LEÓN
El 76% de las personas que están en silla de ruedas sufren dolor de espalda y cuello. Así lo desvela el estudio realizado por la Red Española de Investigadores en Dolencias de Espalda (Reide) que inició la Fundación Kovacs en 2006 y que tras su extinción ha financiado la Fundación Asisa.
El profesor Jesús Seco, del departamento del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León, es uno de los investigadores de este equipo que integran también el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, el Instituto de Investigacion Sanitaria Puerta de Hierro, el Hospital Ramon y Cajal, el Ciber de Epidemiologia y Salud Publica, y la Queen Mary University de Londres.
Bajo la coordinación de la Red Espanola de Investigadores en Dolencias de la Espalda del Hospital Universitario HLA-Moncloa se ha abordado este problema que «reduce significativamente la calidad de vida» y en muchos casos obliga a las personas con paraplejia a estar encamadas, impidiéndoles llevar una vida social y laboralmente activa.
La investigación se realizó a petición de asociaciones representativas de las personas con discapacidad y acaba de ser refrendada por Spinal Cord1, la principal revista cientifica internacional en el campo de la lesion medular.
Sus resultados principales son que el 76% de las personas que utilizan sillas de ruedas de forma permanente sufren dolor en algún nivel de la columna vertebral; el 56% en el cuello; el 54% en la columna dorsal y el 45% en la lumbar.
El estudio demuestra que padecer dolor a un nivel de la columna (cervical, dorsal o lumbar) se asocia a un mayor riesgo de padecerlo en otras zonas. Ser mujer, vivir sola y usar silla de ruedas manual implica mayor riesgo de dolo en la zona de la columna vertebral, pero la asociación entre dolor y depresión no alcanzó la significación estadística necesaria para considerarlo.
La aparición del dolor en el cuello está más asociado a haber padecido una lesión medular cervical, y usar un cojín más fino en la silla de ruedas.
En la columna dorsal el dolor está relacionado con haber padecido una lesión medular dorsal y tener un mayor índice sagital (que corresponde a un mayor grado de curvatura tras la fractura de las vértebras dorsales que ha provocado la lesión medular.
En la columna lumbar los factores asociados son haber padecido una lesión medular dorsal o lumbar, y mantener cierto grado de sensibilidad tras la lesión.
De estos factores asociados con el dolor, tres son modificables y podrían resultar útiles para prevenir o mejorar esas dolencias: el grosor del cojín de la silla de ruedas, el restablecimiento de un índice sagital tan próximo a la normalidad como sea posible cuando se operen las fracturas vertebrales que hayan causado la lesión medular dorsal; y el uso de una silla eléctrica en vez de una manual.
Los expertos señalan que los resultados de este estudio abren el camino para que futuros estudios comprueben la efectividad de esas medidas.
En el estudio participaron en torno a 750 personas con una edad media de 43 años, que llevaban utilizando silla de ruedas un mínimo de una década, El 27% la usaba por razones diferentes a una lesión medular traumática y el 66% requerían de ayuda para las actividades de la vida diaria.