Diario de León

A por el ganglio centinela

El servicio de Ginecología del Caule es el primero de la Comunidad que inicia la validación de una técnica novedosa para evitar la extirpación de todos los ganglios en los tumores de cuello de útero y de endometrio .

El servicio de Ginecología del Caule pone en marcha una nueva técnica para mejorar el diagnóstico y tratamiento de los tumores ginecológicos.

El servicio de Ginecología del Caule pone en marcha una nueva técnica para mejorar el diagnóstico y tratamiento de los tumores ginecológicos.

Ana Gaitero
León

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Extirpar un par de ganglios en lugar de los 15-30 que puede suponer una linfadenectomía por un cáncer de endometrio o de cuello de útero. Es la principal ventaja de la biopsia selectiva del ganglio centinela que está en proceso de validación en el servicio de Ginecología del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule).

Es el primer hospital de la Comunidad que prueba esta técnica, que ya se utiliza en melanomas, tumores de mana y cáncer de vulva, para los carcinomas localizados en el cuello de útero o en el endometrio.

Con la biopsia selectiva se pueden evitar más de 20 linfadenectomías completas al año en el área de salud de León. La linfadenectomía es un procedimiento quirúrgico en el que se extraen los ganglios linfáticos, que se examinan bajo un microscopio para determinar si hay signos de cáncer. Durante una linfadenectomía radical, se extirpan la mayorñia o todos los ganglios linfáticos del área de drenaje del tumor.

La biopsia selectiva del ganglio centinela es una de las técnicas quirúrgicas que se están extendiendo para detectar el primer ganglio de drenaje de los tumores y hacer selectivamente su extracción. De esta manera se evita la extirpación de toda la cadena de ganglios y todos los efectos secundarios o colaterales que supone.

Está validada y se utiliza en los protocolos del melanoma y del cáncer de mama. En el ámbito de los tumores ginecológicos también está valida en el cáncer de vulva. Actualmente, el servicio de Ginecología del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) está en fase de validación de la biopsia selectiva de ganglio centinela para el cáncer de cuello de útero y para el de endometrio.

El objetivo, según el jefe del servicio, Alfonso Fernández Corona, es «evitar la morbimortalidad por la extirpación de toda la cadena». Las principales complicaciones asociadas a la linfadenectomía completa son los linfoceles (acúmulo de líquido), linfedemas (hinchazón de la extremidad) y otras molestias, además de los riesgos quirúrgicos por daño vascular durante la intervención.

La experiencia en el cáncer de vulva sirve como base para la puesta en práctica de esta nueva validación. Según Fernández Corona, el Hospital de León es el primero de la Comunidad que afronta la biopsia selectiva para los tumores de cuello de útero y de endometrio o uterinos.

Se calcula que alrededor de una veintena de mujeres podrían beneficiarse de la nueva técnica cada año. Además, supone un avance para un mejor diagnóstico en todos los casos de cáncer de cuello de útero y de endometrio.

En el caso del cáncer de vulva se utiliza una técnica dual que consiste en pinchar en la zona peritumoral en el servicio de medicina nuclear y cuando se va a hacer la cirugía se introduce un colorante linfotropo para señalarlo.

Esta técnica está validada e introducida en los protocolos de cuidados de las guías clínicas. «No en todos los casos está imdicado», precisa el jefe de Ginecología.

Actualmente, el Caule ha empezado a aplicar esta técnica en cáncer de cuello de útero o cérvix y de endometrio o cuerpo uterino, una dolencia que causa una media de 615 estancias hospitalarias al año, según la última encuesta de morbilidad hospitalaria del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En fase de pruebas

La técnica es básicamente la misma. Se pincha un colorante verde (indocianina) que emite fluorescencia y mediante un aparataje óptico especial se detecta a través de laparoscopia. La punción se hace al nivel del cuello del útero momentos antes de la cirugía.

El colorante linfotropo permite detectar la primera estación de drenaje y con ello el ganglio centinela. Se extrae el tejido y se analiza en anatomía patológica para ver si está afectado por el tumor.

La técnica está en fase de validación, de manera que por el momento todavía es necesario hacer la linfadenectomía completa. «Hasta que no esté validado hay que seguir haciéndola», subraya Corona.

La biopsia selectiva del ganglio centinela ofrece información sobre lo avanzado que puede estar un tumor, o lo que en términos médicos se denomina sistema de estadificación. Cuando esté validado, una de las principales ventajas que ofrece es que se puede estadificar el tumor mediante la extracción de pocos ganglios, sin realizar la linfadenectomía completa.

Asimismo, se disminuirá la morbilidad asociada a este procedimiento, desde los riesgos quirúrgicos a las lesiones vasculares, que son los daños colaterales más frecuentes.

La técnica se aplicaría a más de una veintena de mujeres al año. Además determina otra ventaja, que es la posibilidad de aplicación de las técnicas de ultraestadificación a los ganglios extraídos durante la biopsia intraoperatoria. Es decir que supone un beneficio para el diagnóstico en su conjunto del cáncer de endometrio, que es el más frecuente en mujeres después del cáncer de mama. Lo más importante, señala el jefe de Ginecología, «es que esta técnica menos invasiva mejora la calidad de vida de las pacientes».

En términos generales, la biopsia del ganglio centinela ayuda a determinar el estadio del cáncer y a calcular el riesgo de que las células del tumor hayan adquirido la capacidad para diseminarse a otras partes del cuerpo. También ayuda a determinar el tratamiento a seguir. La extirpación de más ganglios linfáticos cercanos, con el fin de buscar células cancerosas, no sería necesaria si el ganglio centinela presenta resultados negativos de cáncer.

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