Té verde, rojo, negro... ¿qué beneficios tiene cada uno?
Ya sea por sus propiedades relajantes o revitalizantes, es el ritual de bienestar que el cuerpo agradece y necesita

Té frío.
El verano es la temporada perfecta para dejar atrás la rutina y dedicarse a disfrutar, descansar y, por supuesto, cuidarse. Una taza de té o infusión bien fría puede convertirse en ese gesto diario que ayuda a sentirse mejor. Ya sea por sus propiedades relajantes o revitalizantes, es el ritual de bienestar que el cuerpo agradece y necesita. Estos son los beneficios de cada variedad de té o infusión para disfrutar durante los meses de calor:
Té rojo: el té rojo es un té chino post-fermentado con un proceso especial de fermentación. Esta variedad destaca por sus propiedades depurativas, digestivas y detox. Con las altas temperaturas, cualquier alimento puede resultar pesado para hacer la digestión. Esta variedad es ideal para reducir la hinchazón tras una comida copiosa. Este tipo de variedad parte de un té verde llamado Mao Chá, que se humedece ligeramente y se aplica en mojado durante el proceso de elaboración.
Té verde: El té verde es conocido por ser un potente diurético y tener un alto contenido en antioxidantes, resultando de un proceso de elaboración que evita la oxidación de las hojas. Es perfecto para mantener la energía durante los días calurosos sin sobrecargar el cuerpo. Además, su efecto diurético moderado propicia la eliminación de líquidos retenidos. El té verde fue la primera variedad de té que se consumió en la historia, originándose hace más de 4.000 años en China.
Té blanco: se distingue por ser la variedad más alta en antioxidantes, por su poder diurético y su bajo contenido en teína. El té blanco es muy refrescante y ayuda a mantener la hidratación durante los días calurosos, gracias a su labor suave y bajo contenido en teína. Sus antioxidantes contribuyen a proteger la piel del daño causado por la exposición al sol, algo muy útil en verano. Originario de la provincia de Fujian, este té se elabora tradicionalmente utilizando solo los brotes más tiernos, brotes con la primera hoja o bien, brotes acompañados de las dos primeras hojas jóvenes de la planta.
Té negro: es un clásico entre los clásicos. Tiene un sabor fuerte, con cuerpo, y ese color oscuro que viene de un proceso completo de oxidación de las hojas, causando que sea una de las variedades con más teína. Es perfecto para arrancar el día con energía. Activa sin causar nerviosismo, ayuda a concentrarse y es una alternativa más suave que el café si necesitas mantener el ritmo sin pasarte de vueltas. Ideal por la mañana o a media mañana, pero mejor evitarlo por la noche si eres sensible a la teína. Cuanto más pequeñas son las hojas de té negro, más rápido e intenso es su sabor al infusionarse. Por eso, cuando el té es a granel, las hojas suelen ser más grandes, permitiendo que el sabor se libere poco a poco y que se aprecien mejor su aroma y sus matices auténticos.
Té Oolong: el té oolong es una veridad semi-oxidada, que combina características del té verde y del té negro. Dependiendo del grado de oxidación, puede resaltar más sus notas frescas o sus matices tostados. Su sabor es equilibrado, suave, no astringente, y con un toque ligeramente tostado. Gracias a su suavidad y propiedades digestivas, el té oolong ayuda a que te sientas ligero y lleno de energía, evitando esa sensación de pesadez o fatiga que puede quedar después de comer. También es conocido como té azul o té semifermentado, una variedad de té chino que se encuentra en el té negro y en el té verde, siendo una de las variedades de té más valoradas en la actualidad.
Infusiones: las infusiones no contienen teína y se elaboran con mezclas de plantas, frutas, raíces y especias o flores. Según los ingredientes, pueden ser relajantes, digestivas, vitamínicas o revitalizantes. Tomadas en frío, las infusiones son una forma fácil y rica de refrescarte e hidratarte sin teína ni azúcares. Algunas ayudan con la digestión, otras calman... y todas sientan bien cuando el calor aprieta. Aunque solemos llamar "té" a cualquier bebida elaborada con plantas, en realidad solo es té el que proviene de la camellia sinensis (como el té verde, elk negro, el rojo, el oolong o el blanco). Si se elabora con otras hierbas, flores o frutas, se trata de una infusión.