Javier de la Rubia, especialista en hematología y hemoterapia: “El impacto en la calidad de vida del enfermo ha sido revolucionario”

Los jefes de Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Clínico de València, Carlos Solano (dcha); y del Hospital La Fe de València, Javier de la Rubia.
Las terapias CAR-T han supuesto un “cambio de paradigma” en la forma de entender el tratamiento de algunos tipos de cáncer y su evolución hacia la generación ‘in vivo’ permitirá un acceso más equitativo y ágil para los pacientes, según se ha destacado en el Foro EFE “Nuevos retos del sistema sanitario: salud mental, enfermedades crónicas y terapias avanzadas”.
El foro, organizado por EFE con la colaboración de Johnson & Johnson, reunió a expertos que coincidieron en que los próximos años traerán una “explosión de conocimiento” sobre la biología de los tumores que impulsará importantes avances en su tratamiento.Durante la inauguración, David Beas, director de Government Affairs y Market Access de Johnson & Johnson Innovative Medicine España, subrayó que “estamos viviendo un momento de avances biomédicos muy trascendentes y hasta un 73 % del aumento de la esperanza de vida se debe a la incorporación de innovaciones terapéuticas, que no solo incrementan la cantidad, sino la calidad de vida”.
Beas añadió que “se espera que en los próximos diez años tengamos más innovación biomédica que lo que hemos llegado a tener en los últimos cien años”.
Javier de la Rubia, médico especialista en Hematología y Hemoterapia del Hospital La Fe de València, destacó que las terapias CAR-T representan un avance muy importante en enfermedades como el linfoma y el mieloma múltiple, especialmente tras la primera recaída. “El impacto en la calidad de vida del enfermo ha sido revolucionario”, aseguró.De la Rubia explicó que estos tratamientos permiten a los pacientes estar libres de tratamiento y con un seguimiento menos intensivo durante más años. “Mientras los pacientes gozan de periodos libres de enfermedad hay tiempo para investigar por qué está funcionando esa terapia y por qué deja de funcionar”, señaló, y añadió que es necesario “aprovechar esa ventana de oportunidad” para mejorar y refinar la tecnología
El experto valenciano se mostró especialmente optimista con el desarrollo de las células CAR-T ‘in vivo’, que modifican genéticamente los linfocitos T directamente dentro del cuerpo del paciente. Esta aproximación permitiría administrar el tratamiento de forma más ágil en cualquier centro hospitalario autorizado, eliminando el complejo proceso logístico actual que puede demorar hasta ocho semanas.Además, en algunas variantes específicas, esta modalidad podría extenderse a pacientes con tumores sólidos.
Un cambio de paradigma
Por su parte, Carlos Solano, jefe de Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Clínico de Valencia y catedrático de Medicina de la Universitat de València, afirmó que el salto de las terapias CAR-T es “francamente mayúsculo. Es un cambio de paradigma, un tratamiento disruptivo, cambia absolutamente la forma de entender el tratamiento del cáncer”.El papel clave de los biomarcadoresJavier Garde, oncólogo médico del Instituto Valenciano de Oncología (IVO), resaltó la importancia de los biomarcadores para personalizar los tratamientos y se mostró optimista sobre los avances que se esperan en los próximos años.