«No es solo falta de crema»: la dermatóloga Ana Molina explica la solución para los talones agrietados en verano
La dermatóloga y autora del libro 'Piel sana, Piel bonita' Ana Molina explica por qué los talones sufren más durante los meses de calor y comparte varios consejos para mejorar su aspecto y evitar las grietas

El roce, el uso de sandalias abiertas y la falta de hidratación pueden favorecer la aparición de durezas y grietas en los talones durante el verano.
Con la llegada del calor, muchas personas vuelven a encontrarse con el mismo problema. Los talones aparecen secos, ásperos, endurecidos e incluso con pequeñas grietas que pueden resultar molestas. Aunque la falta de hidratación suele señalarse como la principal culpable, la dermatóloga Ana Molina asegura que detrás de este fenómeno hay varios factores que pasan desapercibidos durante los meses de verano.
En una reciente publicación en redes sociales, la especialista explica que los talones están sometidos a condiciones especialmente exigentes cuando suben las temperaturas. «Llega el calor, sacas las sandalias y ahí están, como todos los veranos. Talones secos, duros y con grietas», señala.
Según la dermatóloga, el problema no se debe únicamente a una cuestión de hidratación. De hecho, advierte de forma expresa que «no es solo falta de crema».
Ana Molina explica que durante el verano el talón soporta más agresiones externas. «En verano el talón sufre muchísimo más roce, más polvo, más caminar descalzos», afirma. A ello se suma el uso frecuente de determinados tipos de calzado que dejan la parte posterior del pie completamente expuesta.
La especialista añade que muchas sandalias «dejan el talón al aire y golpeando durante todo el día», una circunstancia que favorece la aparición de durezas y grietas con el paso de las semanas.
Los ingredientes que Ana Molina recomienda para los talones agrietados
Cuando aparecen las primeras señales de sequedad, la dermatóloga recomienda utilizar crema todas las noches, aunque insiste en que no vale cualquier producto.
«Busca fórmulas con urea, ácido láctico o ingredientes queratolíticos que mejoren la dureza», explica. El objetivo, según detalla, no es únicamente hidratar la piel. «La idea no es solo hidratar, es ablandar esa capa tan gruesa y poco flexible».
Estos ingredientes suelen emplearse en productos destinados a suavizar zonas especialmente endurecidas de la piel, ayudando a mejorar su elasticidad y aspecto.
El truco de Ana Molina para que la crema funcione mejor
Uno de los consejos que más interés ha despertado entre sus seguidores es el denominado método de oclusión.
La dermatóloga recomienda aplicar la crema por la noche y cubrir posteriormente la zona tratada. «Una vez te apliques la crema, tapa el talón con un calcetín o film de cocina transparente», explica.
Según Ana Molina, este sencillo gesto favorece que el producto actúe de manera más eficaz. «Hará que la crema se absorba mucho mejor», asegura.
Además de la hidratación, la especialista considera importante revisar el tipo de calzado utilizado durante el verano.
En caso de tener tendencia a desarrollar grietas, recomienda optar por modelos que aporten una mayor estabilidad. «Mejor sandalias con talón cubierto o al menos con buena sujeción detrás», señala.
Por el contrario, advierte sobre el efecto que pueden tener determinados modelos muy abiertos. «Las chanclas y sandalias abiertas que golpean el talón todo el día empeoran muchísimo el problema», afirma.
La dermatóloga también aconseja eliminar las durezas de forma gradual. «Mejor poco y constante que pasarte cuchillas o limas agresivas», explica. Su recomendación es actuar con suavidad para evitar dañar la piel y empeorar la situación.