Los pequeños guardianes del verano: qué son las salamanquesas, por qué entran en casa y cómo convivir con ellas
Durante las cálidas noches estivales, es muy común escuchar un leve chasquido y descubrir en la pared de la terraza o del salón a un pequeño lagartijo de aspecto translúcido y ojos sin párpados

Las salamanquesas son geckos nocturnos pertenecientes a la familia de los gecánidos. Su cuerpo está adaptado a la vida vertical gracias a unas almohadillas adhesivas en las patas formadas por millones de micro-vellosidades que les permiten trepar por cristales y techos sin dificultad.
Su presencia en los hogares durante los meses de verano responde principalmente a dos factores: la búsqueda de alimento y la temperatura. Con la llegada del calor, las poblaciones de insectos (como mosquitos, polillas y cucarachas) aumentan exponencialmente alrededor de las luces artificiales de las viviendas. Al ser animales ectotermos —es decir, que regulan su temperatura corporal con el ambiente—, las salamanquesas aprovechan los muros cálidos al caer la noche y se acercan al interior de las casas atraídas por el festín de insectos.
Tener una salamanquesa merodeando por el hogar implica, en la gran mayoría de los casos, contar con un servicio de control de plagas gratuito y ecológico.
Ventajas principales:
Exterminadoras de insectos: Su dieta se compone exclusivamente de invertebrados, devorando grandes cantidades de mosquitos, moscas, arañas y otros insectos molestos.
Inofensivas para el ser humano: No transmiten enfermedades, no son venenosas, no muerden (salvo que se les acorrale y manipule de forma muy agresiva, siendo incapaces de romper la piel humana) y son totalmente silenciosas.
Limpias y discretas: Suelen pasar desapercibidas y apenas ensucian.
Desventajas o inconvenientes:
Estéticos y sorpresa: A algunas personas les puede impresionar su aspecto o su rapidez de movimiento al cruzarse con ellas de imprevisto.
Pequeños rastros: Ocasionalmente pueden dejar algún pequeño excremento en el suelo o repisas de las ventanas, similar al de los pájaros pero en menor tamaño.
Dada su enorme utilidad, lo más recomendable es respetarlas y permitirles vivir en libertad cerca o dentro de casa. Si deseas asegurarte de que convivan de forma segura, ten en cuenta las siguientes pautas:
Evita el uso de químicos: Los insecticidas en spray y los venenos para cucarachas o moscas son letales para las salamanquesas, ya que al ingerir insectos envenenados ellas también mueren intoxicadas.
Cuidado con las puertas y ventanas: Si quieres evitar que entren a habitaciones donde no las deseas, puedes instalar mosquiteras. Si ya hay una dentro y quieres sacarla, hazlo con delicadeza utilizando un recipiente hondo y un cartón para cubrir la salida, liberándola siempre en el jardín o la terraza.
Proporciónales puntos de salida: Déjales acceso libre al exterior por la noche; ellas mismas sabrán entrar y salir según sus necesidades de caza y refugio.