El virus shamonda se cobra a la primera víctima tras detectarse en granjas de vacuno en España
El ECDC confirma la infección de un paciente inmunodeprimido fallecido en Francia y mantiene la vigilancia sobre un patógeno que este verano se ha extendido por varios países europeos
Una científica trabaja en la investigación sobre el virus de la gripe aviaria, en el Hospital Clínic, en una imagen de archivo.
El virus shamonda, un patógeno que hasta ahora se consideraba exclusivo de los animales, ha infectado por primera vez a un ser humano. El Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC) confirmó este jueves el caso de un paciente con inmunodepresión severa que falleció a principios de octubre en Lyon (Francia). Las autoridades francesas investigan si la infección causó o contribuyó a su muerte, después de que el enfermo sufriera complicaciones cerebrales.
El hallazgo se produce meses después de que el virus se detectara por primera vez en Europa y llegara a explotaciones ganaderas españolas. Según un informe del Ministerio de Agricultura publicado el 7 de octubre, se han identificado infecciones en granjas de bovino de Córdoba, Toledo, Ávila, Madrid y Cantabria. Por el momento, no se han comunicado casos humanos en España.
La confirmación de la infección en Francia ha obligado a revisar los conocimientos sobre este patógeno, aunque los organismos sanitarios llaman a la prudencia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que, con la información disponible, se trata de un caso aislado y que es poco probable que dé lugar a una propagación más amplia.
Un virus transmitido por insectos
El shamonda pertenece al grupo de los ortobunyavirus y se transmite principalmente a través de la picadura de mosquitos y de pequeños insectos del género Culicoides. Fue identificado por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960 y hasta ahora se había detectado de forma esporádica en África y Japón, sin que se hubiera documentado su infección en humanos.
Durante el verano de 2026, el patógeno apareció en Europa con una variante identificada como shamonda-Europa y se extendió por varios países, entre ellos Francia, Alemania, Suiza, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y España.
Francia es el país europeo con mayor número de detecciones conocidas. Allí se han registrado infecciones en ganado bovino, considerado el principal huésped animal, además de casos esporádicos en pequeños rumiantes y equinos.
El Ministerio de Agricultura francés ha confirmado que el paciente fallecido constituye el primer caso humano documentado y notificado. Las autoridades investigan tanto el origen del contagio como la posible relación del virus con el desenlace clínico, teniendo en cuenta que el enfermo presentaba una enfermedad grave que aumentaba su vulnerabilidad.
Vigilancia en las explotaciones españolas
En España, el Ministerio de Agricultura mantiene el seguimiento epidemiológico de las detecciones y la caracterización de los virus identificados para determinar su posible relación con las variantes descritas en otros países europeos.
El departamento presta especial atención a la situación francesa por la proximidad geográfica y por los movimientos de animales entre ambos países. El ganado bovino es susceptible tanto a la infección como al desarrollo de síntomas, mientras que las ovejas y las cabras también pueden infectarse y, ocasionalmente, presentar manifestaciones clínicas.
En las explotaciones ganaderas, la enfermedad puede provocar fiebre alta, diarrea aguda, letargo y una caída importante de la producción de leche. En las vacas gestantes, el virus puede atravesar la placenta y causar abortos o malformaciones congénitas en los terneros.
Actualmente no existen vacunas disponibles contra el shamonda. Las medidas de control se centran en reforzar la bioseguridad y combatir los insectos que actúan como vectores. El contagio se produce principalmente mediante sus picaduras, no por el contacto directo entre animales.
Los expertos consideran "altamente improbable" que se produzcan infecciones en España
El catedrático de Microbiología de la Universidad de Salamanca Raúl Rivas considera que, por ahora, no es necesario activar una alerta sanitaria dirigida a la población. El experto explica que el shamonda era hasta ahora poco conocido fuera del ámbito veterinario porque no se había asociado a infecciones humanas y su impacto económico había sido limitado.
No obstante, recuerda que la aparición de este caso demuestra que algunos virus animales pueden presentar comportamientos inesperados y que es necesario mantener la vigilancia.
La especialista en Microbiología y Parasitología del Hospital Germans Trias y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), Gema Fernández Rivas, considera «altamente improbable» que se produzcan infecciones humanas por el virus shamonda en España, aunque advierte de que «el riesgo cero no existe».
La prioridad de las autoridades sanitarias y veterinarias es ahora esclarecer cómo se produjo la primera infección humana y mantener el control de las detecciones en el ganado, mientras se evalúa si este episodio aislado obliga a modificar las medidas de vigilancia actuales.