Un problema bien mirado
El 45% de los leoneses precisa de algún tipo de lente correctora para su vista y más de 18 millones de españoles utilizan habitualmente gafas para mejorar su visión Percepción total por el sentido

Apenas el 53% de los españoles, incluyendo todos los rangos de edad, no necesita ningún tipo de gafa o lente correctora, un 8% precisaría de estas lentes aunque no las utilice y un 45% de los españoles ya las usa. Son algunos de los datos del Libro Blanco de la Visión en España, publicado por la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico en colaboración con Chrono Exprés, que realiza un repaso a la situación de la visión en el país desde todos los ámbitos. Este libro destaca que entre los menores de 14 años de nuestro país el 15% utiliza, o debe usar, gafas, aun siendo el sector de edad que menos corrección precisa. Entre los 15 y los 24 años, el porcentaje de usuarios de lentes correctoras supera el 30%, un porcentaje que rebasa el 80% cuando analizamos el grupo de mayores de 65 años. Así los datos, prácticamente 250.000 leoneses portan algún tipo de lente para mejorar su vista, unos datos que van en aumento cada año por el envejecimiento demográfico. El estudio, quizá el más completo realizado hasta ahora sobre los problemas y las patologías oculares, revela que más del 31% de los usuarios de gafas padecen hipermetropía con o sin astigmatismo, el 48% presbicia o vista cansada y lo 19% hipermetropía con o sin astigmatismo. La vista cansada, el problema más común, irá en aumento en los próximos años por el envejecimiento de la población ya que comienza a aparecer, como media, a los 42 años de edad, ligada o desvinculada a otros defectos visuales. Así, hoy en día, son más de 18 millones los españoles con presbicia aunque no todos ellos estén diagnosticados o usen gafas para su corrección. Con estos datos de incidencia no es extraño que el sector óptico crezca año a año. En el ejercicio del 2002, el mercado óptico español tuvo una facturación de más de 1.347 millones de euros, un incremento del 5 por ciento respecto al año anterior. No obstante, desde la Federación se destaca la reducción en más de un cuatro por ciento de las ventas de lentes correctoras, una parte achacable a las intervenciones quirúrgicas para eliminar defectos visuales pero el resto a la crisis económica que ha hecho «reducir el consumo privado». Y es que sólo un 6% de la población renueva sus gafas una vez al año, el 16% lo hace cada dos, el 13% cada tres anualidades y más de un 12% una vez en cada lustro. 500.000 intervenciones Las lentes o cristales correctores significan el 45% del total del precio final de las gafas y son las monturas, cada vez más variadas, las que provocan el cambio de corrección. El pasado año, siempre según los datos recogidos en este libro, se vendieron en el territorio nacional más de 4,8 millones de monturas para gafas graduadas. Los datos del pasado año revelan que más de medio millón de personas optaron por una intervención quirúrgica, cirugía refractiva, para corregir sus problemas visuales. Este sector registra un importantísimo crecimiento desde el año 1998, primeros datos computados, ya que en ese ejercicio se intervinieron con láser apenas 20.000 ojos, una cifra que ya se ha multiplicado por veinte en el momento actual. Si las previsiones realizadas por los profesionales se cumplen antes del 2005 se alcanzarán los dos millones de ojos operados anualmente, una cifra que sólo parecía una utopía hace un lustro. Paradójicamente a otros datos de uso de lentes, son los hombres los que en mayor porcentaje recurren a estas operaciones, el 52%, de una clase media alta y con un problema de miopía. La visión a largas distancias copa el ranking en número de operaciones. Las intervenciones quirúrgicas para la vista van mucho más allá ya que a partir de los 50 años de edad, esencialmente, comienzan las operaciones por patología ocular. El 12% corresponden a cataratas y más de un 17% a problemas de ojo seco. Y es que las cataratas suponen una de cada diez consultas que realizan los oftalmólogos españoles, donde los problemas de agudeza visual son la causa principal de consulta generando cuatro de cada diez citas con el especialista.