Los talleres para aprender a reír sirven para «lavar, centrifugar, escurrir y planchar» el estado de ánimo
La risoterapia alivia la artrosis, la angustia, las tensiones y las «algias»
Mario Satz impartió en San Andrés un taller de risoterapia para 25 especialistas sanitarios

Un grupo de mujeres participa en un taller de risoterapia en Ponferrada
«La risa es un rejuvenecedor de los sentidos». Esa es la idea que centró el taller sobre risoterapia que impartió el bonaerense afincado en Barcelona Mario Satz en León. Poeta, ensayista, novelista, licenciado en filología hispánica y erudito en las propiedades terapéuticas de la risa, llegó a León invitado por el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, donde impartió el pasado sábado un taller intensivo organizado por la especialista Carmen Requena y destinado a 25 profesionales de la salud que trabajan en contacto con las personas mayores. «La risa es anéstesica, muy buena para la artrosis, las 'algias' de todo tipo. Además mejora el metabolismo celular por la mayor captación de oxígeno», asegura Satz. Los talleres sobre risoterapia a los que acude Satz duran seis horas distribuidas en una parte teórica y otra práctica, «comenzamos con danza y yoga para aflojar el cuerpo. Trabajamos por turnos la espalda, cuello, con la mirada hacia arriba, trabajamos la columna vertebral...es un proceso en el que una lava, centrifuga, escurre y plancha, esa es la sensación final con la que te quedas». Cada vez es más habitual la risoterapia para curar las enfermedades. Sus ventajas son múltiples. Los expertos aseguran que la risa inmuniza contra la depresión y la angustia, y también se ha comprobado que cinco o seis minutos de risa seguidos actúan como analgésico, pone en funcionamiento 400 músculos y ayuda a liberar la tensión acumulada en la columna vertebral. Los especialistas en salud geriátrica aprenden ahora estas técnicas en los talleres donde se enseñan las propiedades individuales de la risa y su utilización para mejorar las enfermedades. Satz asegura que los africanos son los que más se ríen, «es por el sol. En escandinavia la gente ríe mucho menos. Según los pensadores renacentistas, la risa es el sol del alma», asegura este experto que afirmanque los españoles son perezosos para trabajarse a sí mismos, «en China todo el mundo hace tai-chi. A los españoles les cuesta ocuparse de sí mismos por dentro». Tantas ventajas de esta terapia no han pasado desapercibidas para los que han hecho de la risa una forma de trabajar con personas que han perdido la alegría, como los payasos en acción.