«En esta casa puedo centrarme y recuperar un poco mi salud»
La casa de acogida es un lugar de transición para drogodependientes con problemas de salud
«Soy encofrador, me he dedicado a la construcción desde muy pequeño, pero también desde pequeño he funcionado con gente mayor y así empecé (consumiendo drogas), probando y probando». J. M. apenas sobrepasa la treintena pero la falta de salud y los años en prisión le han robado la juventud, tiene el aspecto de un hombre mucho mayor. «Cuando eres un trabajador con un sueldo normal y te enganchas te tiras antes a la calle», confiesa. Ahora busca una nueva oportunidad en la casa de acogida que gestiona Aclad en León para personas drogodependientes con problemas de salud y en riesgo de exclusión social. Sabe que no tiene todo el tiempo del mundo -el tiempo de estancia media es de seis meses- pero «me veía desamparado porque empecé a tener problemas con el alcohol y las pastillas» después de haber superado un tratamiento de metadona. En la casa se dan las condiciones adecuadas «para recuperarse uno y centrarse». Entrar en la casa supone dejar de consumir alcohol o cualquier droga («aquí estoy en reducción de Tranquimazim», explica) así como adaptarse a unos horarios, participar en las tareas domésticas y en los talleres de pintura y modelado. «Es importante que haya un clima tranquilo», reconoce Judit, una de las cuidadoras, pero, aclara, «sin caer nunca en el aburrimiento». Frente a cualquier atisbo de tedio la actividad de la casa se reinventa. Ahora el huerto está casi vacío, pero durante el verano regaron, atendieron y recolectaron una surtida cesta de hortalizas y hierbas aromáticas. La casa de acogida, abierta en 1997, es para hombres y mujeres, pero durante el 2003 el perfil del residente ha sido de un hombre soltero, de 40 años de edad de media -máxima de 57 y mínima de 28-, presenta antecedentes de consumo de drogas por vía parenteral y ha estado en prisión. El año pasado fueron acogidas 26 personas. Su situación económica es precaria y raramente sus ingresos alcanzan el salario mínimo interprofesional (de hecho, sólo en un caso). Tienen preferencia las personas de León o su entorno, pero pueden recibir casos de otras provincias. Durante la estancia -de 15 días a más de seis meses- los trabajadores y voluntarios de Aclad realizan numerosas intervenciones y acompañamiento para visitas médicas y hospitalarias, programas de metadona y otras de tipo social, jurídico y psicológico.