Los hijos sí quieren hablar de sexo
Sólo dos de cada diez jóvenes ha recibido de su madre o su padre la primera información sobre sexualidad, pese a que a la mayoría le hubiera gustado hablar de ello con la familia

Una joven lee un manual sobre sexualidad. Los expertos aconsejan abordar el tema en la familia
Ocho de cada diez jóvenes españoles de 14 a 19 años no ha recibido de sus padres las primeras informaciones sobre sexo y anticonceptivos según los resultados de la encuesta Anticoncepción Siglo XXI realizada por el Instituto Gallup y en colaboración con Laboratorios Organon, que pone de manifiesto la gran incomunicación que hay entre padres e hijos en estas cuestiones tan importantes para su desarrollo. Para promover un mayor grado de comunicación y conocimiento, el Comité de Expertos de «Anticoncepción Siglo XXI», ha decidido poner en marcha el Programa Habla con ellos. El estudio se basa en una entrevista a 755 personas de las cuales el 30,2% tenían de 14 a 16 años y el 69,8% de 17 a 19, y revela que la forma más habitual a través de la cual han obtenido las primeras informaciones sobre métodos anticonceptivos y sexualidad es en el colegio o instituto, con un profesor, en el 52,8% de los casos. En un 11.9% la fuente de información es el médico del colegio o del instituto. Después del colegio, que se consolida como el mayor canal de información, son los amigos, con un 17,1% de los jóvenes encuestados, la fuente a través de la cual recibieron su primera información, un tres por ciento más de los que reconocieron haberlo hecho a través de sus padres. De todos los jóvenes a los que se encuestó, sólo el 14,2% dijo que había recibido su primera información sobre anticoncepción de sus padres, mientras que el 6.8% dijo haber sido la madre sola la que le había iniciado en el tema. Por parte del padre, sólo reconocen haberse informado el 1,5% de la muestra, lo que pone de manifiesto que las madres están más abiertas a hablar de estas cuestiones con sus hijos. La encuesta se llevó a cabo a través de la campaña informativa que puso en marcha el Comité de Expertos «Anticoncepción Siglo XXI» que se desplazó durante un mes, por diez ciudades españolas para conocer el grado de conocimiento que tienen los jóvenes españoles sobre anticonceptivos. En la campaña se contactó con un total de 1.894 personas de las cuales 755 eran jóvenes, entre 14 a 19 años, franja de edad que suponía casi el 40% de toda la población encuestada. Al ser preguntados sobre cuál debería ser la forma de obtener este tipo de información, el 44,8% de los jóvenes encuestados opina que deberían ser los padres los que les hablaran, una proporción que dista mucho de lo que ocurre en la realidad. Según estos datos, a cuatro de cada diez jóvenes les gustaría que fueran sus padres los que informen, pero esta situación se ha dado en el 14,2% de los jóvenes, lo que significa que sólo dos de cada diez ha entrado en el mundo de los adultos de la mano de sus padres. El estudio revela que, el 82,3% de estos jóvenes encuestados habían recibido la primera información sobre anticoncepción antes de los 15 años. Un 15,9% entre los 15 y 16 años, y el 1,5% entre 17 y 19 años. Nueve de cada diez personas de las que reconocieron haber tenido relaciones sexuales, comentaron que el método anticonceptivo usado en las primeras relaciones fue el preservativo masculino, y el 5,8% declaró no haber usado ningún método. Otro dato que sorprende de este estudio es que a pesar del conocimiento que tienen los jóvenes de los métodos anticonceptivos, especialmente de los preservativos, un 24,9% no utiliza ningún método en sus relaciones sexuales habituales. Desconoce nuevos métodos La gran mayoría de los jóvenes no tienen gran conocimiento sobre los nuevos métodos anticonceptivos como el anillo mensual o el parche semanal, pese a que son igual de eficaces que la píldora, están disponibles desde hace 2 años y ofrecen ventajas considerables frente a la píldora. No hace falta tomarlos cada día, con lo cual se minimiza el riesgo de olvidarlos. No obstante hay que señalar que la protección con preservativo tiene como fin también prevenir enfermedades de transmisión sexual.