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Bienestar en medio del caos
Los métodos de control mental ayudan a enfrentarse de una manera positiva con el estrés, la ansiedad y la timidez y previene síntomas como dolor de cabeza y falta?de concentración

El desconocimiento de los recursos para resolver los problemas puede provocar depresiones
Pocos se libran del estrés, la ansiedad, los nervios y la taquicardia que provoca enfrentarse a nuevos retos. La diferencia está en cómo las personas afrontan esas dificultades y las utilizan en beneficio propio, en lugar de dejar que bloqueen sus emociones y paralicen su voluntad. La respuesta de estrés es automática del organismo a cualquier cambio ambiental, externo o interno. Estos síntomas no son algo «malo» en sí mismo, al contrario; facilita el disponer de recursos para enfrentarse a situaciones que se suponen excepcionales. Pero no todas las personas disponen de los recursos suficientes para transformar en positivo unos síntomas que pueden acabar por limitar su voluntad para enfrentarse a los quehaceres diarios. El yoga, la relajación y otras técnicas conductuales ponen a disposición de las personas herramientas que permitan salir airoso ante ciertos avatares de la vida. Uno de esos métodos es el de Silva, que durante los días 3 y 4 de marzo impartirá en el Hostal de San Marcos de León la instructora y psicoterapeuta Carmen Berruete. El Método Silva se basa en el aprendizaje, entrenamiento y desarrollo de la facultad más importante del ser humano: el pensamiento consciente. Alrededor de 3.000 leoneses han aprendido estas técnicas sencillas para revertir los procesos de estrés, «lo que nosotros enseñamos es a utilizar la mente de una manera más eficaz en las situaciones límite», asegura esta especialista del método que lo aconseja a todas las personas, sin límite de edad. Berruete sostiene que el método Silva es el padre de todas las demás teorías de desarrollo mental, que surgió hace 50 años. «José Silva empezó a experimentar este método con el único objetivo de utilizarlo para sus hijas, que entonces eran pequeñas. Fruto de esa experimentación, que le llevó a contactar con los especialistas de la universidad de Texas, diseñó un método que adquirió una gran relevancia, hasta el punto de que médicos y personal sanitario lo copiaban porque se dieron cuenta de que tenía otras múltiples aplicaciones», afirma Berruete. Estas técnicas desarrolladas por Silva, de fácil aprendizaje y puesta en práctica, ayudan a resolver conflictos como las relaciones con los demás, la autoestima, la comunicación no agresiva, la memorización en los estudios, el dolor de cabeza, el insomnio... Para conseguir estos beneficios el método utiliza lo que se conoce como el «efecto sendero». Berruete lo describe de una manera gráfica: «Si tienes que atravesar una jungla para llegar a un lugar, la primera vez que te pone a ello te cuesta mucho. Vas con el machete cortando la exuberante vegetación con gran esfuerzo. La segunda y la tercera vez que pasas por el mismo lugar es más fácil porque en las ocasiones anteriores ya has ido despejando el camino. Y si siguen transitando por el mismo lugar, al final has abierto un sendero y el trayecto es un paseo». El método Mediante unos ejercicios mentales, ordenados en forma progresiva, que se realizan en estado de relajación. A través de ellos el participante va aprendiendo a descubrir su dimensión interior y a saber usarla en estado consciente. De esta forma desarrolla una capacidad de auto-control para su posterior uso y aplicación diaria. El cerebro funciona como un ordenador donde la mente domina todas las funciones del cuerpo. A partir de aquí, el método Silva, propone un sistema de entrenamiento que nos enseña a proyectar la mente hasta sus niveles de actividad cerebral más bajos y funcionar, conscientemente, desde esos estados de máxima sensibilidad, recibiendo todos los beneficios de un sueño reparador pero sin estar dormido.