Subdirectora del Departamento de Filosofía y Letras de la Educación
«La vejez es el mejor momento para valorar lo positivo de nuestra vida»
Autoestima, enriquecimiento intelectual, relaciones sociales y hábitos de vida saludable física y psicológicamente son claves para una buena calidad de vida en la tercera edad
«Hay que aprender a vivir bien, con hábitos sanos, saludables, con un equilibrio emocional que nos permita desarrollar estrategias para afrontar la vejez. Hay que concienciarse de que según se vive así se envejece». Esa es la opinión de María Antonia Melcón Álvarez, subdirectora del Departamento de Filosofía y Ciencias de la Educación, que acaba de publicar el libro Envejecimiento y educación, un trabajo que avisa a los lectores de que no existe un envejecimiento homogéneo, sino que cada persona afronta esa etapa de la vida según las estrategias que ha desarrollado durante sus años de juventud. -¿Estamos preparados para ser viejos? -Cada uno deberíamos preguntarnos ¿he pensado suficientemente en mí para saber cómo quiero envejecer, cómo quiero que sea mi vida con el paso de los años? Es una pregunta difícil que tiene un componente filosófico. -¿Quizás porque cuando somos jóvenes pensamos que nunca vamos a envejecer? -Puede ser, no somos conscientes, porque la vida nos lleva por una vorágine que nos impide tener el tiempo suficiente para pensar en nosotros mismos. Cuando somos jóvenes nos preocupa la preparación profesional, la familia... y cuando tienes más edad se te ha pasado el tiempo, con mucha entrega a los demás, pero sin preocuparte de tí mismo. Cuando te jubilas y cuando los hijos se van de casa desaparecen de tu vida los dos pilares que has mantenido durante muchísimos años y te das cuenta de que ya no te necesitan tanto. No nos hemos educado para eso, y la actitud hacia sí mismo es muy importante. -Muchas personas se replantean su vida cuando llegan a la vejez y descubren aquello que no han hecho y les hubiera gustado hacer. -El mensaje que yo trato de transmitir es que cuando los hijos se van de casa es un momento estupendo para cuidarse y aprovechar ese tiempo para ser consciente de que eres persona como ente individual que tiene vida propia. Es una etapa para hacer balance de la vida. Es lo que llamo envejecimiento adaptado o inadaptado. El ser humano no es perfecto. Todos cometemos errores y aciertos a lo largo de la vida. Tener tiempo para analizar nuestra vida es lo que nos permite girar hacia aspectos más positivos. Es el momento adecuado para empezar a hacer lo que no hemos hecho antes. -¿Cuál es el entorno idóneo para las personas mayores? -Las residencias están bien si son libremente elegidas o si las personas mayores realmente necesitan de las prestaciones que ofrecen, pero creo que donde mejor están es en su casa donde han vivido siempre, con las familias ayudándoles en lo que puedan y con una cercanía lógica, que no tiene que ser agobiante. Hay que tener en cuenta aspectos como la educación emocional, el bienestar y la calidad de vida. -¿El libro estaría recomendado más bien para la gente joven, para que inicien ese proceso de preparación? -Pues si, perfectamente razonable esa consideración, porque los jóvenes tienen que prepararse para envejecer de manera adecuada. Algunos ya lo están haciendo bien, otros no tanto. -¿En qué falla la gente joven? -Me refiero fundamentalmente a los adolescentes. Creo que la educación que se da a los hijos quizás es demasiado permisiva, con lo que las pautas educativas confunden lo que es saludable de lo que no. Hay que enseñar a la juventud que unos hechos son plausibles y otros punibles.