«La persona que sufre es candidata al psicoanálisis»
-¿Qué es lo que hace que una persona sea perversa? -Cuando nosotros hablamos de conductas perversas podemos estar hablando de la homosexualidad, del fetichismo, del boyerismo, sadismo, masoquismo. Aunque tengo que decir que no toda conducta homosexual es una perversión. Todo ello forma parte del catálogo de las perversiones. La perversión, como la neurosis, en un avatar del edipo. Es un avatar de la constitución del sujeto en el cuarteto familiar. Un cuarteto familiar integrado por el padre, madre, niño ó niña, y por esa dimensión simbólica que arrastramos desde Freud y que es el falo. En el contexto de esa relación que bajo el epígrafe de la prohibición paterna saben dialectizar su relación con la madre y su relación con el falo. Pero hay sujetos que pasan demasiado tiempo gozando de ser el falo materno. En cierta manera rechazan la prohibición paterna de esa relación tan íntima madre-niño/a. Esos sujetos que han quedado tan eclipsados en ese tiempo, en ese momento de constitución del sujeto, tan enraizados en la relación materna y en una posición con el falo tan insistente, con lo que nosotros en psicoanálisis etiquetamos como sujeto perverso. En términos más freudianos, es verdad que el neurótico utiliza una serie de placeres que siempre han sido considerados preliminares para logra una satisfacción sexual, puede jugar con al vista, el oído o el tacto, pero todo ello conduce a una culminación de una relación sexual completa entre hombre y mujer. Todos aquellos sujetos que se quedan en las relaciones preliminares fijados, en realidad son sujetos que podrían ser considerados como perversos. 1397058884 ¿Hasta el punto de necesitar psicoanálisis? -Al psicoanalista hay que ir cuando hay unos síntomas que hacen sufrir. El psicoanálisis se oferta para aquellos que tienen una queja que les plantea un problema de sufrimiento. En nuestras consultas vemos neuróticos, psicóticos, pero no suelen venir los perversos. Goza de un modo diferente, pero no le hace síntoma. Difícilmente una persona perversa consultaría por una conducta sexual.