Los niños con TDAH llevan una vida normal con un buen tratamiento
La psicóloga Belén Segovia, de la Asociación de Hiperactivos con Déficit de Atención, ha asegurado que aunque un niño presente este transtorno (TDAH), si está sometido a un buen tratamiento «puede hacer vida normal y llegar a donde quiera llegar». «El pronóstico depende del tratamiento, que es lo que más falla en la mayoría de las ocasiones», ha afirmado en una entrevista con Efe con motivo de su intervención en la sesión de hoy del V Congreso de la Fundación Nuevas Claves Educativas, que se celebra desde hoy hasta el próximo miércoles en la Universidad de Deusto. Según Segovia, la prevalencia actual del TDAH se sitúa entre un 5 ó 7% de los niños, lo cual indica que habría uno por aula, una tasa «altísima» y además poco diagnosticada y aún menos tratada, según ha precisado. Segovia ha definido el TDAH como un trastorno crónico de origen neurobiológico que ocasiona problemas funcionales de impulsividad, hiperactividad y déficit de atención, y ha precisado que no se trata de una lesión sino que son niños «como cualquier otro en cuanto a inteligencia; tampoco son nerviosos, sólo tienen una pequeña dificultad». Vida escolar Estos tres síntomas, que se pueden presentar en algún momento en cualquier persona, revelan un TDAH cuando, además, «repercuten negativamente en la vida escolar, social y personal de quien los padece y le impiden funcionar en el medio en el que se desenvuelve». Ha añadido que se trata de un trastorno psiquiátrico leve, pero con consecuencias «muy graves» para la vida de una persona porque, con frecuencia, conlleva fracaso escolar, problemas de conducta y comportamientos de riesgo. Se detecta entre los 5 ó 6 años, cuando el niño cursa primero de Primaria y ya se le exige estar sentado y pensar, y el pronóstico está directamente relacionado con «la prontitud con la que se detecta y con el tratamiento». «Si se les trata desde la niñez -ha destacado- se les preservará de conductas problemáticas en la adolescencia y en la juventud, y en la edad adulta tendrán los mismos problemas que el resto de las personas; hay gente muy conocida y muy preparada -ha dicho- con TDH, y también los hay que no consiguen acabar la Secundaria, todo depende del tratamiento y, también, de la inteligencia». Un buen tratamiento, ha explicado, consta de medicación y terapia psicológica.