España está a la cola de los nacimientos normales, junto a Hungría, Grecia, Bosnia y Polonia

El 95% de los partos se producen con intervención medicalizada Estrategia para el parto normal Cuando el bebé nace a su ritmo

El Parto es Nuestro reivindica el derecho de las madres a elegir cómo nacen sus hijos

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Carmen Tapia - león
León

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Cada día más mujeres reivindican un parto sin intervención medicalizada. La Asociación El parto es Nuestro, formada por trescientas mujeres y otras mil simpatizantes, participó en Varsovia (Polonia) en el Congreso anual de Enca, (European Network of Childbirth Associations) que agrupa a las asociaciones europeas que trabajan para una mejora en la atención al parto. Según declaraciones a este periódico de Ángela Müller, responsable de la asociación, «en España llevamos veinticinco años de retraso con respecto a Holanda, Alemania, Suecia, Inglaterra y Australia» lo que provoca que sólo el 6% de los partos normales se produzcan sin intervención médica. España se encuentra a la cola junto a países como Hungría, Grecia, Bosnia y Polonia. «Una parturienta no es un paciente, ni el embarazo es una enfermedad. En países más avanzados, las mujeres tienen experiencias más satisfactorias, partos menos intervenidos y con mejores resultados para ambos. Además, son sistemas más baratos en la atención al parto». El Parto es Nuestro es una asociación sin ánimo de lucro que pretende mejorar las condiciones de atención a madres e hijos durante el embarazo, parto y posparto en España. «Estamos formados por profesionales, tanto sanitarios como de otros ámbitos: somos madres y padres», dice Müller. Las familias que se suman a esta corriente piden una atención en el proceso del parto según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del año 1985, «que todavía no se están respetando en los hospitales españoles». Las personas que forman parte de esta asociación creen que muchas de las intervenciones medicalizadas durante el parto no están justificadas, aunque su evidencia no es fácil porque «no hay estadísticas ni completas, ni fiables ni accesibles al público sobre este tema». Epidural Müller sostiene que el uso de la anestesia epidural es una opción para paliar el dolor en el parto y debería estar al alcance de todas las parturientas, «pero la epidural es una anestesia, es decir, una intervención seria que también tiene efectos secundarios». El buen uso y no abuso de la anestesia se corrige con una buena información sobre los efectos «y tener claro que la epidural conlleva más intervenciones médicas, a menudo se entra en una cadena de intervenciones, como la aplicación de suero, postura de litotomía (tumbada sobre la espalda) y bajadas bruscas de la tensión arterial, entre otras cosas». Müller alerta de que aplicada al inicio de la dilatación puede parar el trabajo del parto, «la epidural aumenta las posibilidades de que el parto acabe en cesárea o en un parto instrumental, con fórceps o ventosa». El Parto es Nuestro propone otras alternativas a la anestesia son la deambulación, la libertad de posturas, el acompañamiento de una persona de confianza, una ducha o una bañera de parto para aliviar los dolores de las contracciones, «tumbar a la mujer o intervenir en el proceso del parto por simple rutina sin indicación médica aumenta mucho el dolor, igual que lo hace la inducción o aceleración del proceso del parto con hormonas sintéticas, ya que alteran el cuerpo». En octubre del 2007, tras varias reuniones de trabajo, salió la nueva «Estrategia de Atención al Parto Normal» del Ministerio de Sanidad y Consumo. El documento supone una actualización del protocolo con el colectivo de matronas y asociaciones de usuarias de El Parto es Nuestro. Esos son algunos ejemplos. -El Hospital La Plana de Vila-Real (Castellón) dispone de un protocolo específico de atención al parto normal. -El Hospital de la Inmaculada de Huércal-Overa (Almería) viene desarrollando desde hace tiempo un protocolo específico de promoción al parto normal. -El Hospital Comarcal de Salnés de Villagarcía de Arosa realiza una atención al parto natural respetuoso con el proceso fisiológico, la autonomía de la mujer y la toma de decisiones. -En el Hospital Doce de Octubre de Madrid desarrollanel proyecto de «Atención Perinatal centrada en la familia» para incrementar el protagonismo de la mujer en el parto. -El Hospital Marqués de Valdecilla de Santander ha elaborado un protocolo de asistencia al parto natural con mínima intervención. -El Gobierno de Cantabria ha publicado un decreto sobre los derechos del padre, madre y recién nacido en relación al nacimiento en el ámbito sanitario. -El departamento de la salud de la Generalitat ha publicado, en colaboración con representantes de las asociaciones de mujeres y sociedades científicas, el protocolo para la asistencia natural al parto normal. -El Hospital Gregorio Marañón de Madrid tiene en marcha un programa para impulsar la participación de los hombres en el proceso del embarazo, parto y puerperio. -El Hospital Universitario La Fe ha firmado un convenio con el grupo Amamanta, de apoyo a la lactancia materna. -El Hospital Universitario de Getafe (Madrid) tiene en marcha un proyecto de mejora de la calidad asistencial para la promoción y apoyo de la lactancia materna. -En Ciudad Real se está elaborando un deuvedé de divulgación, que recoge toda la información útil para las mujeres desde que ingresan, con las distintas modalidades de parto. -El Hospital comarcal de Salnés de Villagarcía de Arosa viene desarrollando una coordinación entre los servicios de atención primaria (salud sexual y reproductiva) y los hospitalarios (plan de parto) En este decimosexto congreso Enca volvió a insistir en la definición de un parto normal (cuando el trabajo del parto comienza de forma espontánea, la mujer pare a su bebé y a la placenta a su ritmo y por sus propias fuerzas y el bebé se queda con ella en todo momento) y en la importancia que los países miembros adapten esa definición y revisen y evalúen todos los partos para conseguir estadísticas reales y válidas. Intervenciones rutinarias como la rotura artificial de membranas, la inducción con hormonas artificiales, la aceleración del parto, la postura forzada, la epidural, los pujos dirigidos en la fase del expulsivo y la episiotomía son intervenciones y no forman parte de un parto normal. Cualquiera de estas intervenciones citadas interrumpe el ritmo normal del parto y puede desencadenar más intervenciones. Lorraine Caukin, miembro fundador de Enca, dice: «La esencia del parto se ha perdido en nuestros paritorios asépticos. Mujeres que paren a sus hijos por sus propias fuerzas y dan a luz entonadas con su cuerpo experiencian una importante subida de autoestima. Al tumbarles en camas, darles drogas y aplicarles un parto medicalizado les quitamos esa oportunidad de dar a luz, de sentir esa alegría y satisfacción profunda y la creatividad que les da fuerza». Según la mujeres de El Parto es Nuestro, un parto normal mejora la lactancia materna y la salud mental de la madre. Debe ser una prioridad por parte de los gobiernos porque se trata de la salud de todos y es un factor a tener en cuenta a la hora de hablar del coste de los sistemas nacionales de Salud, tanto públicos como privados. Previene secuelas proque la mayoría de las depresiones posparto, los cuadros de estrés postraumático, y lactancias fracasadas por la separación del niño con su madre son fácilmente evitables y mejoran la salud de ambos. El parto normal debe ser atendido por profesionales cualificados. Es necesaria una mejor formación de los profesionales que atienden partos en España. El profesional del parto normal es la matrona; un obstetra sólo debe intervenir si aparecen complicaciones graves. La asociación denuncia que los hospitales no facilitan información detallada a las mujeres sobre la tasa de partos inducidos o instrumentales y las demás intervenciones mñecias que practican.

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