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En busca de un modelo más normal
león
Aunque todavía son pocos, hay maternidades que van imponiendo un modelo menos medicalizado para dar a luz. Después de más de dos años de trabajo con asociaciones de mujeres, sociedades profesionales y administraciones autónomas, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aprobó el año pasado la Estrategia de Atención al Parto Normal, que parte de la definición del parto como un proceso fisiológico en el que sólo se debe intervenir cuando se desvía de la normalidad. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) tiene unas Recomendaciones sobre la asistencia al parto, revisadas y enviadas a los jefes de servicio y la Federación de Asociaciones de Matronas de España (Fame) . Los documentos inciden en que las intervenciones médicas sólo se hacen necesarias si el parto se complica. Esta estrategia quiere eliminar prácticas como la aplicación de enemas, el rasurado del pubis y la rotura de membranas amnióticas, así como promover una política de episiotomía (incisión del perineo en el momento del parto) selectiva, además de una serie de medidas, como la libre deambulación, la monitorización fetal intermitente y la libre elección de la posición en el momento del expulsivo, que deben traducirse en una caída de los partos instrumentales y las cesáreas.