Entrevista | Ricardo Aller | presidente de la clínica san francisco
«La clínica San Francisco usará la braquiterapia para el cáncer de próstata»

Ricardo Aller, en su despacho en la clínica.
La Clínica San Francisco cumplió el 15 de septiembre cuarenta años. Ricardo Aller, presidente y copropietario por empresa Mosaicos Alonso desde el año 2006, repasa en esta entrevista la política económica y de servicio público del centro, que tiene como objetivo más inmediato la apertura de una unidad de braquiterapia para el tratamiento del cáncer de próstata. La unidad, que comenzará a funcionar a finales de año, es la segunda que se abre en Castilla y León, tras la que ya está en funcionamiento en una clínica privada en Valladolid. En su posición actual, hace un reconocimiento a todas las personas que han ayudado a consolidar el proyecto sanitario.
-¿Cuarenta años no son nada?
-Para una empresa son muchísimos. Yo soy economista y sé que es muy difícil que una empresa pase de la segunda generación. De más de cuarenta años en León, con estas implicaciones sociales, hay muy pocas, quizás Antibióticos.
-¿Cómo gestiona un economista las necesidades asistenciales de un centro como es la clínica San Francisco?
-Yo me hice esa misma pregunta. Al ser una empresa tiene que tener rentabilidad y beneficios y eso ha de basarse en la labor asistencial. Somos una empresa privada, aunque tenemos una parte social muy considerable. Mis carencias sanitarias las suplen un gran equipo de profesionales. El equipo directivo planteó un plan estratégico a cuatro años. Todas las personas que estaban aquí cuando llegamos continúan. Se ha ido incrementando el personal. La fuerza laboral sigue estando toda y algunas de las que se han jubilado estuvo en el nacimiento de la clínica.
-Por su definición, la sanidad privada no tiene déficit
-No. Tampoco grandes beneficios. Tenemos un margen de beneficios en torno al 3%. Si conseguimos mantenerlo, al cabo de en cinco años es un margen del 15%, que es más que suficiente en estos tiempos. La sanidad no es cíclica. Las personas se ponen malas tanto si la economía va bien como si va mal.
_¿Qué aporta la clínica a la sanidad pública?
-En el 2005 la clínica no tenía ninguna relación con la sanidad pública. Llegamos nosotros y nos ofrecieron la posibilidad de colaborar con ellos para reducir las listas de espera, intervenciones quirúrgicas, rehabilitación...
-¿Qué porcentaje de asistencia tienen concertada?
-El 13% de nuestro volumen de facturación, que está en doce millones de euros. No queremos perder la imagen de sanidad privada, pero tenemos que apoyarnos y colaboraremos con la pública.
-¿Cuál es la especialidad estrella de la clínica?
-Ginecología, traumatología, digestivo y urología. Estamos potenciando oftalmología y oncología con un nuevo servicio de braquiterapia, un tratamiento de quimioterapia para el cáncer de próstata localizado. En la braquiterapia no se opera el paciente, sino que se colocan implantes radioactivos dentro de la próstata, lo cual hace que la radiación sea muy dirigida y localizada, minimizando así los efectos secundarios. En Castilla y León sólo hay un servicio como éste en una clínica de Valladolid. Al frente de este servicio estará el urólogo Maximino Lozano. Es un servicio más que estará encuadrado en la unidad de oncología, en el que intervienen otras unidades con una comunicación transversal. NO es un servicio estanco ni individual.
-¿Cuáles son las que más aportan a la facturación?
-Urgencias, traumatología, oncología, urología y unidad de digestivo.
-¿Cuántos trabajadores hay en la clínica?
-Tenemos trabajadores directos y los que contratan nuestros servicios. En trabajadores directos hay 165, entre médicos y enfermeras, pero conviviendo durante la semana hay 221. Pero la clínica involucra a otros sectores. Creo que podemos estar hablando de 500 trabajadores.
-¿En qué porcentaje se han incrementado en los últimos tres años, desde que preside la clínica?
-Cuando llegamos nosotros había 110 personas con un expediente de regulación de empleo que iba a afectar a veinte personas. Ahora estamos hablando de 165.
-¿Cuántos pacientes pasan diariamente por la clínica?
-Se hacen tres mil consultas mensuales. Unos 42.000 actos médicos o servicios al año. Son muchísimos, aproximadamente un tercio de la población de León.
-¿Qué inversiones tienen previstas para el 2010?
-La inversión fuerte en tecnología ya se ha hecho escalonadamente desde el 2005, con un millón de euros cada año. Todo es nuevo. Hay una inversión de mantenimiento.
-¿Cuánto dinero dedican a investigación?
-La investigación la hemos canalizado siempre a través de la Fundación Clínica San Francisco. Nuestras líneas de investigación, en las que colaboran Caja España y la Diputación de León, son cuatro, en traumatología, oftalmología, cardiología y con la regeneración de huesos. Todas tienen como objetivo crear matrices para generar tejidos. Lo canalizamos a través de nuestro banco de tejidos, que es único en Castilla y León, en el que desarrollamos lo que necesitan los profesionales. Dedicamos 80.000 euros, más las aportaciones de la Diputación y Caja España. Vamos a generar la primera tesis y la primera patente, de lo que estamos muy orgullosos. Estamos dispuestos a colaborar con cualquier institución dentro de nuestros criterios economicistas y de atención social.