OTRA MIRADA
Edificios emblemáticos de León: República Argentina, 10

Avda. República Argentina, número 10.
En noviembre de 1946, Ramón Cañas del Rio firmó esta Casa de Renta promovida por Marcos López Pérez en un solar de su propiedad entre medianeras en la Avenida de la República Argentina 10, y cuyas obras llevó a término asistido por Mariano González Flórez como aparejador. Había proyectado la Casa con estructura mixta de muros de carga y pilares de hormigón en dobles crujías paralelas a la calle. Sin sótano.
La planta baja con un local comercial y el portal a la derecha con su escalera de ida y vuelta para subir a tres plantas con 3 viviendas, cada una con siete dormitorios, cocina, despensa, baño y ropero accesibles por vestíbulo y pasillo central. Dispuso el alzado a la calle «revocado a la catalana», y simétrico, con un cuerpo volado en el eje estructurado en bandas horizontales de antepechos ciegos, alternando con franjas de huecos ligeramente apaisados con carpinterías de madera y persianas enrollables protegidos por dobles tubos redondos entre finos machones de fábrica también estucados.
A ambos lados, vanos verticales enmarcados permiten acceder a balcones rematados en curva con delicadas barandillas metálicas diseñadas para albergar las oportunas jardineras… Veinte años después, en 1967, Cañas, ahora con su hijo Ramón Cañas Represa y el mismo Mariano González como aparejador, elevaron una cuarta planta al inmueble para una vivienda más, y completaron la fachada con finas viseras planas de hormigón cubriendo las terrazas laterales bajo el generoso peto opaco que oculta la cubierta y remata la composición...
Hoy, la Casa, nos ofrece una sobria imagen de innegable claridad formal, más propia de aquel legendario racionalismo prebélico, «heterodoxo» o «al margen», que, al parecer, Cañas siguió practicando en la posguerra, en plena exaltación nacionalista, tal vez por aquello de «la inercia adquirida» o, lo que es más posible, para liberarse, momentáneamente, de la presión que el contexto autárquico ejercía sobre los arquitectos a la hora de proyectar… Sin duda, él podía permitírselo.