viernes. 27.01.2023

El Niño se queda corto en León

El segundo premio deja en la calle Santa Clara de la capital leonesa 75.000 euros al venderse tan sólo un décimo La administración repartió el quinto premio del pasado sorteo del Gordo
                      Concha Fernández y Cintia González, ayer en León. FERNANDO OTERO
Concha Fernández y Cintia González, ayer en León. FERNANDO OTERO

La buena y la mala suerte se juntaron ayer con el sorteo del Niño en León, donde el segundo premio paró en la administración número 4, ubicada en la calle Santa Clara de la capital, pero tan sólo para dejar un décimo vendido por terminal. Los 75.000 euros que recibirá el agraciado quedan como el saldo principal para la provincia gracias al número 72289, esparcido por más de una veintena de plazas de toda España sin que se concentrara mucho en ninguno de ellas.

Si lo hubiera hecho en el caso de salir en el sorteo del Gordo de Navidad, en el que el número 72289 salido de la calle Santa Clara se repartió con profusión en un bar de Santovenia de la Valdoncina. Pero entonces, en la administración del centro de la capital leonesa, la suerte se quedó en el 87092, agraciado con el quinto premio, que dejó en León 6 millones de euros, buena parte entre el cuerpo de la Policía Local que cada año apuesta a la terminación que coincide con el teléfono de emergencias 092.

Más rácano en esta ocasión, el premio se apunta como el primero que esta administración vende del sorteo del Niño. Tenían «la espina clavada», como admitió Concha Fernández, junto a su compañera Cintia González. Se la han sacado este año 2023, en el que suman un nuevo blasón a una trayectoria en la que ya hay 60 premios repartidos durante los 65 años del Sorteo de Navidad. Entre ellos el Gordo, en el año 1998, que «era la fecha de nacimiento de un cliente que, curiosamente, había dejado de comprarlo el mes noviembre anterior», como reseñó la lotera.

Fernández bromea con que no tienen «ningún amuleto, sino suerte y muchos clientes». «Son los que hacen que estemos aquí», concedió la lotera, contenta por «empezar el año repartiendo dinero e ilusión», tras insistir en que su «misión es dar premios» y abundar en que se les da «bien». «Esto es suerte y la tenemos», sentenció.

Como ejemplo, Fernández contó la historia de uno de los premiados en el pasado sorteo de Navidad. «Venía con el coche y le dio por meterse en esta calle. Bajó para preguntar por dónde se iba al Parador de San Marcos, salí y le orienté. Me dijo que por ser tan amable nos cogía un décimo. El otro día nos llamó desde Lérida para decir que ese décimo era el premiado», relató, con el primer Niño bajo el brazo.

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