martes. 05.07.2022
                      marciano pérez
marciano pérez

carmen Tapia

LEÓN

Las consultas del servicio de Dermatología del Hospital de León notan ahora las consecuencias de la pandemia. Llegan cada vez más pacientes con cánceres de piel en estadío más avanzado.

—El servicio de Dermatología del Hospital de León no ha atendido a pacientes covid directamente en esta pandemia pero ¿cómo ha afectado el virus a la atención diaria de los pacientes?

—Como al resto de los servicios, al igual que Atención Primaria, el de Dermatología ha tenido que aplicar las restricciones recomendadas para la atención directa a los pacientes. La atención telefónica ha sido la que ha soportado el mayor número de consultas. Sin embargo, no se ha dejado de atender presencialmente aquellos procesos preferentes y urgentes. El servicio de Dermatología del Caule ha tenido la oportunidad de participar en un estudio nacional, que ha sido publicado recientemente (agosto de este año) en una revista internacional de alto impacto Acta Derm Venereol. H. Perandones y cols. El objetivo de este estudio fue comparar la carga tumoral en pacientes intervenidos de melanoma y carcinoma cutáneo de células escamosas durante el encierro a nivel nacional en España por covid.19 (para el período del 14 de marzo al 13 de junio de 2020) y durante las mismas fechas en 2019 antes de la pandemia. Durante los 3 meses de encierro, hubo una disminución significativa de los tumores de piel operados (disminución del 41% para el melanoma y disminución del 44% para el carcinoma cutáneo de células escamosas) en comparación con el anterior año. Aumentó la proporción de grandes tumores de piel intervenidos. El miedo a la infección por SARS-CoV-2, con respecto al familiar o contacto cercano, y la detección de la lesión por parte del paciente o del médico, se relacionaron con melanomas más gruesos; y el miedo a ser diagnosticado de cáncer, y la detección de la lesión por parte del paciente o familiares, se relacionaron con un carcinoma cutáneo de células escamosas de mayor tamaño. En conclusión, el bloqueo debido al covid-19 ha resultado en una reducción en el tratamiento del cáncer de piel.

—¿El servicio está ya totalmente normalizado?

—Se puede decir que sí, aunque todavía existen restricciones en el número de usuarios y acompañantes en las salas de espera y en las plantas de ingreso, algo, que, a mi juicio, debería de permanecer.

—¿Cuántas lesiones en la piel y de qué tipo se están viendo ahora con un diagnóstico tardío que deberían haberse detectado en los meses en los que las consultas no han sido presenciales?

—Creo que la respuesta ha quedado señalada anteriormente. Añadir, que hemos visto pacientes con enfermedades crónicas, más evolucionadas; pero no hay que olvidar que la mayoría de enfermedades cutáneas responden de forma negativa al estrés y la situación pasada nos ha aportada una buena carga.

— ¿Prestamos a la piel la atención que merece?

—Los dermatólogos intentamos que así sea. Otra cosa distinta es la población. Aún sigue primando el aspecto físico sobre la salud, como es el caso del grado de broceado cutáneo de los ciudadanos, y no será porque no insistamos en la relación del cáncer de piel con la luz ultravioleta.

—¿Cuál es el tumor de piel que más crece y por qué?

—Crecer crecen todos, si se les da tiempo. Pero lo importante es saber que el tamaño no siempre es lo que más importa. Por ejemplo, un melanoma con 1 milímetro de grosor ya puede ser letal y más a medida que aumentan los milímetros. El cáncer más frecuente de todos, aunque no el mas maligno, es el carcinoma basocelular.

—¿Cómo va a afectar al servicio la reestructuración sanitaria con las consultas en los ambulatorios y los centros de salud?

—Yo quiero pensar que todo se irá acercando a la actividad que había antes de la pandemia. Pero si me gustaría que esta hubiera servido para que los usuarios fueran más comedidos a la hora de utilizar los recursos que tenemos. Un aspecto que me gustaría que mejorase es ‘la solidaridad’: Si usted no va a acudir a una cita, anúlela, esto permitirá que pueda ser usada por otro paciente. Los recursos son los que son y todo apunta que cada vez van a ser menores. Esto es algo que la administración debería atajar de alguna manera.

—Desde su experiencia clínica ¿se ha gestionado bien la atención a patología no covid durante la pandemia? ¿Qué consecuencias inmediatas tendrá sobre la salud de los pacientes?

—Creo que se podría haber mejorado. Bien es verdad que a ‘toro pasado’… Nos a pillado ignorantes sobre la enfermedad y por tanto sin saber qué medidas tomar. Pero estaba claro que centrar toda la actividad médica en el covid iba a dejar otras patologías sin tratar. Las consecuencias ya las he comentado anteriormente.

—¿Y cómo ha afectado a la formación de los médicos? 

—De forma negativa, como a todo. Nuestros residentes han perdido su programa de formación, por todas las restricciones asistenciales. Han visto menos pacientes y han perdido periodos de formación en distintas áreas de conocimiento, incluyendo la cirugía. Lo malo es que esto ya no lo van a poder recuperar.

—¿Qué avances se van a ver en Dermatología en León en próximas fechas?

—Sonará raro, pero me conformaría con volver a lo que había. Recientemente se nos ha anulado la posibilidad de prescribir diversos fármacos para el tratamiento del cáncer cutáneo. También queremos que se generalice el uso de las consultas por teledermatología. Siempre que se utilicen correctamente, permitiría disminuir mucho la presión asistencial, evitaría desplazamientos innecesarios y contribuirá a la formación continuada de los médicos de atención primaria.

—¿Qué tratamientos?

—Un tratamiento de inmunoterapia para los melanomas en grado 4. Está indicado para pacientes con melanomas muy avanzados. Antes sí los dábamos pero Castilla y León los ha retirado. Con esos tratamientos se aumentaba dos años la supervivencia, una docena al año más o menos.

—¿Qué proyectos de investigación tienen abiertos o en programación?

—Tenemos varios proyectos en marcha, algunos a punto de finalizar y publicar y otros para comenzar. Particularmente tengo mucha ilusión en poner en marcha uno para comprobar la eficacia de la terapia fotodinámica intralesional para el tratamiento del carcinoma epidermoide avanzado, al que se le han negado otras posibilidades terapéuticas.

—¿El servicio está bien dotado?

—La respuesta obvia sería, «siempre puede mejorar». La mayor carencia no es material, si no humana. Por distintos motivos faltan dermatólogos. Esto no es algo que afecte solo a nuestro hospital, ya que ocurre lo mismo en otros hospitales de la autonomía. No hay especialistas en la bolsa de empleo y esto hace que cualquier ausencia no se pueda sustituir. Por si fuera poco, a pesar de esta carencia, este año no nos han concedido el residente, y máxime cuando nuestro hospital era de los primeros en elegirse. Curiosamente a otros hospitales les han concedido dos. Por supuesto que he protestado por escrito, pero sin respuesta. ¡Eso sí, con estos mimbres nos exigen que hagamos más cestos!.

«Se nos impide prescribir un tratamiento contra el melanoma avanzado»
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