sábado 5/12/20

Todos los retratos en una mirada

l Vasco Szinetar edita un libro sobre sus formas de explorar el rostro
El fotógrafo Vasco Szinetar posa con Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Almudena Grandes y Luis Montero y Mario Vargas Llosa.
El fotógrafo Vasco Szinetar posa con Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Almudena Grandes y Luis Montero y Mario Vargas Llosa.

doménico chiappe

Desde hace 40 años, el fotógrafo Vasco Szinetar ha retratado a escritores como García Márquez, músicos como Dizzy Gillespie y artistas como Fernando Botero en el ardid doble de enfrentarlos a su propio reflejo junto al suyo. En los ochenta, además, a esos mismos cientos de personajes los enfrentó a un sistémico juego de lo que hoy se conoce como selfie y aunque no fuera Szinetar el primer fotógrafo que giró la cámara para apuntarse directamente, sí ha sido un pionero en explorar con método las posibilidades retóricas de esas imágenes. Para él, meticuloso al mismo tiempo que encantador, aquello se llamaba Check to check(mejilla con mejilla).

Sus imágenes han sido publicadas e imitadas desde entonces, y pertenecen a un trabajo fotográfico que ha indagado, con la seriedad de un académico, en las formas que puede adoptar el retrato. Estas aproximaciones a los rostros, que llegan a ser intervenidos en series como Riesgo o Deconstrucción, se reúnen en un libro de la colección Photobolsillo (La Fábrica y Archivo Fotografía Urbana), que acaba de ser publicado en España.

Gran parte de su archivo lo ha construido con el impulso que su profesión como fotógrafo de prensa le permitía, allanando distancias y protocolos de seguridad, en Caracas (Venezuela), donde nació en 1948, y en ciudades como Madrid o Bogotá, donde peregrina, cámara al cuello, por los centros de arte y cultura.

De palabra fácil, cuando reconoce una cara, se acerca y se presenta. Nada de citas ni demoras. Con ojo experto, nada más llegar a un lugar ha ubicado dónde poder reflejarse. Difícil que su objetivo se niegue, una vez abordado. Su serie del espejo es bien conocida. Su insistencia, también. A su colega Alberto García-Alix, por ejemplo, lo llevó desde una plaza hasta el baño de un bar. Algo parecido sucedió con Jorge Luis Borges, cuando el genio ya perdía la vista. De origen judío de países del este europeo, emigrados a América en el siglo antepasado e involucrado en las coyunturas de sus países de acogida, Szinetar, quien vivió el exilio él mismo, también se involucra, a través del retrato, en temas como la emigración, la corrupción o la violación de los derechos humanos. Como en la serie ‘Todos podemos ser víctimas’, juega con la composición y el color, y a veces también con la escritura, como se muestra en este libro antológico.

Las facciones de Ian McEwan, Enrique Vila-Mata, Salman Rushdie, Paz Vega, Jean Baudrillard, Marcel Marceau, Angela Molina, Emil Cioran, Leo Bassi, Yolanda Pantin o Mario Vargas Llosa entre tantas otras, reposan en las cajas de negativos y los discos digitales de Szinetar, dedicado también a comisariar exposiciones y descubrir archivos, para trazar con ellos un panorama intelectual y artístico de la cultura iberoamericana de las últimas décadas.

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