domingo 13/6/21
Ramón Cañas AparicioArquitecto

«Los espacios están en continuo cambio»

Ramón Cañas, ayer en la plaza del Grano.

«El lema del proyecto es Fluxus, que quiere significar que, como el fluir de un río, nuestros espacios urbanos evolucionan en un constante cambio, pero sin modificar el cauce que lo rige, marco identitario que no debe perderse». Así define la filosofía de su propuesta para la restauración de la plaza del Grano el arquitecto leonés Ramón Cañas Aparicio, ganador del primero premio del concurso de ideas del Ayuntamiento de León. La vocación de este arquitecto es la conservación del patrimonio y en ello ha volcado su carrera, «como se suele decir aunque sea pagando», comenta. El concurso de ideas es el primero que se convoca en León en los últimos cuatro años.

—¿Cómo define su propuesta?

—Trata de ser conservativa de la esencia de la plaza. Los espacios urbanos tienen que estar pensados para las personas y siempre se están reinterpretando. Están en continuo cambio. De lo que se trata es de no desvirtuarlos, de que pervivan en el tiempo con su esencia.

—La remodelación de la plaza del Grano ha motivado muchas protestas ciudadanas, con la presentación de recursos ¿qué opina de estas reacciones?

—Es triste que la plaza del Grano pueda convertirse en un espacio marginal que todo el mundo tiene en la memoria pero que nadie disfruta. No es interesante tener una postal. La idea es afinar el espacio manteniendo su diseño y geometría de recogida de aguas. Dicho sistema es un mecanismo de convergencia. Es como una cuenca fluvial, que es la ley más potente de la plaza. Éste sería, en su día, un pavimento de lujo en medio de calles auténticos barrizales. El pavimento debe ser repuesto, reutilizado y recolocado. No va a cambiar nada el espacio, pero con un mejor uso, La obra es compatible con la imagen de la plaza y más agradable para las personas

—¿Entonces su propuesta es muy conservadora?

—Absolutamente conservadora y de sentido común.. La gente importa mucho. A veces se lanzas alarmas, pero si prevalece el sentido común todo es compatible. La plaza actual ya no es como la del siglo XVII.

—El de la plaza del Grano no es el primer concurso en el que participa.

—La vocación de mi estudio es la rehabilitación del patrimonio. Hay que mantener el estudio, y más en estos tiempos de crisis, por lo que hacemos de todo, pero como se suele decir, lo de la restauración lo haría pagando.

—¿En qué otros concursos ha participado?

—En nuestros años de estudiantes, el arquitecto leonés Ángel Panero y yo ganamos el primer premio del concurso de rehabilitación de las murallas de León obra que luego no se acometió. Quedé segundo en el concurso para el centro cívico del Crucero y también he presentado propuestas para las obras del teatro Emperador, pero aún no sé la puntuación que he obtenido. Actualmente trabajo en la restauración de San Isidoro y las ruinas de los monumentos de Grajal y Sandoval, que van avanzando poco a poco.

«Los espacios están en continuo cambio»
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