lunes. 27.06.2022

El desvío por la N-VI se prepara para recibir hasta 15.000 vehículos diarios este verano

El desplome del segundo tablero en uno de los viaductos del Castro de la A-6 deja en el aire abrir el otro hacia Madrid
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El director de Carreteras, explicando el doble derribo a la ministra y al presidente de la Xunta. ANA F. BARREDO

La caída de un segundo tablero de hormigón en el viaducto del Castro, en la A-6, y el previsible desmoronamiento de un tercero, entre los dos que se han venido abajo, ha trastocado los planes del Ministerio de Transportes hasta el punto de que ningún responsable público se atreve a decir ya si se podrá abrir este verano el otro puente de doble sentido de esta gran infraestructura en dirección Madrid, cerrado a raíz de este incidente que no tiene precedente en la historia de la Ingeniería española.

Mientras, el tráfico en ambos sentidos entre el Bierzo y Galicia se hace desde el día siguiente del primer derrumbe, el 7 de junio, por la antigua N-VI entre los puntos kilométricos 422 y 432, lo que ha convertido la subida a Piedrafita en un cuello de botella para coches y camiones. Hasta ese día, sólo era de subida desde el Bierzo, lo que ha multiplicado por dos los coches y camiones que atraviesan a diario el alto del puerto. Una situación que puede agravarse en verano, por el aumento del tráfico, y en invierno, por el frío y la nieve. Algo más que previsible.

Por este tramo final de la A-6 en el Bierzo circulan más de 9.000 vehículos al día de media al año, según datos de la Dirección General de Tráfico. En el control de paso establecido por este organismo público en el kilómetro 412, un poco antes del desvío, en Trabadelo, esa fue la estadística en 2018, último del que se tienen datos oficiales en la DGT. 6.861 coches y 2.364 camiones diarios; en total 9.225 vehículos cada día, lo que anuncia un verdadero infierno para los usuarios. Cifras que tuvieron sus meses de mayor intensidad en verano, cuando el tráfico se incrementó hasta los 14.354 vehículos —coches y camiones— diarios en el mes de agosto, 10.864 en julio y 11.562 en septiembre.

El incremento estival se debe al aumento del número de coches por ser Galicia una zona de vacaciones, más en este año jacobeo. Nada menos que 11.815 coches al día en agosto de 2018, 8.321 en julio y 9.108 en septiembre, según las mismas fuentes. El paso de camiones varía muy poco a lo largo del año, entre los 2.079 de enero y los 2.485 de octubre. En los meses estivales, el tráfico de vehículos pesados en ese último registro se estabilizó en la zona, con 2.542 en julio, 2.538 en agosto y 2.454 en septiembre, siempre según cifras de 2018, último año del que la Dirección General de Tráfico ha publicado los datos.

Datos de 2018
Un estudio de la DGT confirma la escalada de tráfico que tiene esa zona de la A-6 en periodo estival

De media, en la subida al Bierzo desde Astorga, esta vez en el kilómetro 341, el paso medio diario por la A-6 es de 13.357 vehículos —10.265 coches y 3.092 camiones—, más que en Piedrafita. Según el mismo indicador, esta vez en el punto kilométrico 460, ya a la altura de Lugo, el tráfico es en cambio similar al de Piedrafita, con 9.802 vehículos diarios en el año 2018, 7.143 coches y 2.659 camiones de media a lo largo del año.

El problema que se ha suscitado ahora es que, para cualquier actuación en el viaducto del Castro sentido Galicia hay que utilizar el otro, dirección Madrid, por seguridad. Nadie se fía ya, y menos los técnicos, que cada día se inclinan más por derribar la infraestructura donde se han producido los dos derrumbes.

Los primeros trabajos se están centrando en acceder a la ‘zona cero’, justo a los cimientos de las pilas que sujetan los tableros que se han venido abajo. Una zona peligrosa que es necesario despejar sobre el terreno ya que hay mucha vegetación.

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Inicio del desvío por la antigua N-VI, en la subida a Piedrafita desde el Bierzo. L. DE LA MATA

El pesidente de la Xunta pide alternativas

El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, solicitó durante su reunión del pasado viernes en Lugo con la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, «celeridad» en la investigación del último derrumbe del viaducto del Castro de la A-6, «sobre todo en las tareas de reconstrucción y en las alternativas mientras no se pueda circular por esa vía». Así lo explicó Rueda el sábado en A Coruña, donde  participó en un acto del Colegio Oficial de Médicos. El titular de la Xunta, informa Europa Press, recordó ayer que por el momento «no se puede acceder a la zona, por tanto es difícil saber las causas aún». Este pasado viernes, tras visitar la zona, la propia ministra informaba a los medios de que la investigación sobre las causas del colapso estarán en suspenso hasta que pueda accederse a la zona, ya que la inestabilidad de la infraestructura impide por razones de seguridad actuar sobre el terreno ante el riesgo de se produzca un tercer derrumbe.

A este respecto, y teniendo en cuenta que el viaducto ha sufrido el derrumbe de dos de sus vanos en menos de diez días, Rueda confirmó que en la reunión también se abordó la posibilidad de «derribar» la parte que queda en pie. «Si realmente se va a caer, lo más rápido sería tirarlo», comentó, señalando que se trata de una propuesta. Por el momento, insistió, el Gobierno ha pedido «esperar unos días más» para evaluar la situación, una postura defendida por la propia Raquel Sánchez. 

En cuanto a los plazos de reconstrucción, el presidente del Gobierno gallego ha comentado que «todo parece indicar que serán meses». «Queremos que nos lo concreten para empezar a trabajar cuanto antes en las alternativas porque hay muchos transportes, sobre todo especiales, que se están viendo afectados», señaló.

El desvío por la N-VI se prepara para recibir hasta 15.000 vehículos diarios este verano
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