viernes 27/11/20

Enclaves para entender lo que fue una forma de vivir centenaria

Pozo Julia, emblema de la recuperación del pasado minero de Fabero, en una imagen reciente. L. DE LA MATA
Pozo Julia, emblema de la recuperación del pasado minero de Fabero, en una imagen reciente. L. DE LA MATA

POZO JULIA

Este grupo minero de extracción vertical se encuentra muy próximo al núcleo urbano principal de Fabero y presenta un elevado interés patrimonial, por su estado de conservación, disposición y elementos, así como por su importancia tecnológica y empresarial. Su puesta en marcha, a principio de los años cincuenta del pasado siglo, responde al agotamiento de las reservas del Pozo Viejo, y su configuración espacial es propia de la evolución técnica de las explotaciones de carbón. El Pozo Julia fue concebido como un moderno campo de explotación, a partir de un pozo vertical de tres plantas y 275 metros de profundidad, junto al que se disponen un amplio conjunto de edificios e instalaciones necesarios para el desenvolvimiento del trabajo interior, el tratamiento del carbón extraído, los sistemas de arrastre necesarios para su movimiento por el complejo y la salida del mineral hacia su destino.

POZO VIEJO

Ubicado en Lillo del Bierzo, se trata de un grupo minero de extracción vertical que estuvo en funcionamiento desde los primeros años del siglo XX hasta mediados del siglo, cuando comenzó la actividad del Pozo Julia. Se desarrolla a partir de un castillete, con su embarque y la casa de máquina, que constituyen las piezas más antiguas del grupo.

POZO ALICIA

Este enclave se desarrolla en dos plataformas de terreno horizontales. La más alta cuenta con un espacio central, a modo de plaza, en cuyo centro se ubica el edificio de la bocamina. Alrededor de esta plaza se disponen varios almacenes y pabellones de trabajo, en su mayor parte de una sola altura. En la plataforma situada a cota inferior se extienden diversos edificios e instalaciones, entre los que destacan el enorme depósito – lavadero, de hormigón armado y planta circular, utilizado para limpieza y decantación del mineral.

MINA NEGRÍN

Situada al sur de Fabero, conserva varios garajes y un economato, así como la distribución de las antiguas viviendas mineras; en un espacio cercano se ubican el lavadero, salas de máquinas y antiguas oficinas.

CASAS DE DIEGO PÉREZ

Su creación responde a la necesidad de albergar a los trabajadores asociados a la actividad minera, que fueron acudiendo a Fabero en oleadas provenientes de otras zonas por causa de la fuerte industrialización de los años 40 y 50. Es la empresa minera la que implanta los poblados, que se organizan de manera ordenada y racional, diferenciándose del territorio en que se asientan, generando un paisaje propio, con imagen muy diferente a los de la trama residencial rural de los alrededores y con equipamientos inéditos para la época. En las proximidades del Pozo Viejo, el grupo residencial de los Cuarteles de Diego Pérez, promovido por Antracitas de Fabero, consta de 250 viviendas unifamiliares de una sola planta, adosadas formando hileras en torno a un espacio libre central ajardinado.

LÍNEAS DE BALDÉS E ITINERARIOS

Se incluyen en este enclave, como uno de los parámetros distintivos de la actividad de la minería del carbón, la huella de la movilidad del mineral a través de diversos itinerarios y entre enclaves y núcleos de población, pozos, térmicas, lavaderos, ferrocarril, y especialmente el sistema de cables aéreos o líneas de baldes, conocidos popularmente como «calderos» y sus torretas metálicas.

Enclaves para entender lo que fue una forma de vivir centenaria