miércoles 20.11.2019

Un plan de 210.000€ garantiza el control de la avispilla del castaño

La Junta y la Diputación firman un protocolo que incluye también acciones contra el chancro.
Un plan de 210.000€ garantiza el control de la avispilla del castaño

maría carro | ponferrada

El consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez Quiñones, ratificó ayer el apoyo sin fisuras de la administración a la que representa al sector de la castañicultura y lo hizo con la firma de un protocolo de control fitosanitario en el que también participan la Consejería de Agricultura, la Diputación de León y el Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León (Cesefor). Se trata de un plan de acción a tres años en el que las entidades mencionadas invertirán 210.000 euros para controlar no sólo la expansión de la avispilla, sino también del chango. En definitiva, garantizar la buena salud de los castaños, entendiendo esta actividad como una de las más pujantes dentro del sector agroalimentario por el que decididamente apuesta la Junta para el resurgimiento de la economía comarcal.

El protocolo presentado ayer por el responsable autonómico de Medio Ambiente incluye no sólo la suelta del parásito Torymus Sinensis autorizada ya por el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) para la próxima primavera; sino también la producción de planta «libre de enfermedad y de alta calidad» en el vivero forestal de la Junta de Castilla y León en Valladolid. «Vamos a producir plantas de castaño que vamos a poner a disposición del sector productor de forma muy ventajosa y con un equilibrio respecto a los viveros privados, cuya sanidad también vamos a controlar», adelantó Suárez Quiñones en una comparecencia en la que también participaron el alcalde de Carracedelo y diputado provincial, Raúl Valcarce; y el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Gerardo Álvarez Courel.

Pero el plan de lucha contra la avispilla es mucho más amplio y contempla también el control de las zonas productoras y de los mercados de plantas, de la entrada de plantones, principalmente desde Galicia, y de una campaña de sensibilización y culturización de los productores en labores de poda, riego y otras acciones agroforestales «que tienen que hacerse de forma determinada para evitar la expansión de la infección», añadió el consejero.

«Trabajaremos todos juntos y coordinados, con dinero público que trataremos de incrementar en la medida que veamos necesaria una vez se libere el Torymus por parte del Ministerio para dar la respuesta que realmente necesita el sector», apuntó Juan Carlos Suárez Quiñones.

La suelta libre del Torymus

Precisamente, la autorización para la suelta del parásito llamado a combatir la expansión de la avispilla del castaño y que tan buenos resultados ha dado en Italia no es del gusto del consejero de Medio Ambiente, ya que está limitada, al menos de momento, a una acción experimental. Por ello, Suárez Quiñones ha solicitado una reunión con responsables del Mapama, a la que también acudirá Raúl Valcarce, para tratar de negociar que la suelta sea generalizada y que todos los productores puedan echar mano de esta medida la próxima primavera.

«Tenemos un problema, que el Ministerio se ha cerrado inicialmente a la expansión libre del Torymus Sinensis y en esa reunión al más alto nivel trataremos de llegar a un convencimiento de liberación generalizada, para que pueda ser utilizado por todos los productores y las administraciones con una mayor libertad y no únicamente en el marco de un ensayo científico», dijo el responsable autonómico.

Si bien, el marco de aplicación de este protocolo de control fitosanitario en el que la Diputación de León colabora con 25.000 euros y para el cual la Junta y Cesefor aportan el resto es el conjunto de Castilla y León, el grueso de las acciones principales se llevarán a cabo en el Bierzo. No en vano, es esta comarca reúne el 67% de la superficie de castaña en la Comunidad y el 75% del total de la producción.

Acción contra el chancro

Si bien la avispilla del castaño, que se ha detectado por primera vez en el Bierzo este año, es el asunto que más preocupa, ahora mismo, a las administraciones y los productores, el protocolo de control fitosanitaria ayer rubricado contempla también acciones contra otras enfermedades, principalmente el chancro que los sotos bercianos llevan años padeciendo. Así, para combatir la infección causada por el hongo Cryphonectria parasitica, la Junta de Castilla y León trabaja en el desarrollo de un hongo hipovirulento que pondrá a prueba el próximo año en un terreno perimetrado de cuarenta hectáreas.

«Llevamos mucho tiempo luchando en la inoculación de ese hongo hipovirulento para contrarrestar el hipervirulento que es el que ataca y afecta de forma grave y muy extendida a la castaña en el Bierzo. Lo estamos desarrollando en el Centro de Sanidad Forestal de Calabazanos, en Palencia. Ahí estamos produciendo ese hongo para poder ser inoculado en estas cuarenta hectáreas», señaló el consejero de Medio Ambiente.

Todo y entre todos —defendió Juan Carlos Suárez Quiñones— para «sacar adelante una castañicultura de calidad y con una gran producción».Eso porque el consejero quiere que la fatalidad de esta última campaña, sea vista con «una anécdota», algo inusual.

Un plan de 210.000€ garantiza el control de la avispilla del castaño