jueves 21.11.2019
CAMPO

La producción de castaña caerá a la mitad por un problema de cuajado

Ni la avispilla ni chancro, el abandono es el principal mal y afecta al 40% de la superficie de sotos
Beatriz Anievas, Gerardo Álvarez Courel y pablo Linares, en la comparecencia de ayer. DL
Beatriz Anievas, Gerardo Álvarez Courel y pablo Linares, en la comparecencia de ayer. DL

La castañicultura es uno de los sectores agroalimentarios con mayor potencial y rendimiento económico por las posibilidades de transformación que ofrece, pero no termina de alejarse de la línea de salida, principalmente por la falta de profesionalización y de iniciativas manufactureras. Tampoco ayudan enfermedades como el chancro, ni plagas en ciernes como la de la avispilla y, mucho menos, el extendido abandono de los sotos que afecta, aproximadamente, a un 40% de la superficie de castaños. Pero el último revés ha estado marcado por la climatología. A falta de determinar cuál ha sido la causa exacta, lo que ya se ha confirmado es que ha habido un problema de cuajado del fruto que reducirá la cosecha a la mitad.


 

Si bien todavía se está recolectando, el grueso del fruto en las zonas productoras adscritas a la Marca de Garantía (MG) ya se ha recogido y no ha habido tanto como se esperaba en función de la cantidad de erizos que se veían en los árboles. Había, sí, pero muchos vacíos o con pocas castañas desarrolladas. De ahí que la previsión, a las puertas de cerrar la campaña de recogida, sea de una cosecha del 50% sobre la de un año normal, que puede rondar los ocho millones de kilos certificados.

 

«Todavía estamos analizando las causas. Sabemos que es un problema de cuajado del fruto pero hay que ver cuál fue la climatología durante la etapa de floración. Pudieron ser lluvias o temperaturas más elevadas de lo normal», explicó el director técnico de la MG Castaña del Bierzo, Pablo Linares.

 

La caída ha sido generalizada en todo el territorio. Puede haber unas zonas con una merma del 20% y otras en la que la reducción haya sido del 60%, pero «no hemos visto todavía ninguna zona que esté normal», afirmó Linares, descartando cualquier efecto de la plaga de la avispilla. Es verdad que ya se nota su incidencia y «en algunas zonas ya es muy visible», pero si la caída de la producción fuera por efecto de esta plaga, ya ni siquiera se habrían formados los erizos y la carga de los castaños era muy buena hasta que empezaron a caer y se comprobó que gran parte del fruto no había cuajado.

 

Precisamente, respecto a la avispilla, el director técnico de la Marca de Garantía celebró que la Junta de Castilla y León se haya comprometido a respaldar las acciones necesarias para el control de la plaga más allá de la suelta experimental de Torymus realizada la pasada primavera. Sobre todo, en vista a la rápida expansión de la avispilla, ya presente en 24 de los 38 municipios del Bierzo. Ahora, la Mesa del Castaño del Bierzo, que también dirige Pablo Linares, se centra ahora en la planificación de las sueltas del parasitoide en primavera. Serán necesarias 600 dosis.

MÁS CALIDAD 

Habrá menos castaña pero será de gran calidad. Es es la nota positiva de la cosecha de este año: un fruto sano, poco agusanado y de buen calibre, aunque este también varía en función de la variedad. «La producción ha caído bastante en cantidad pero, por contra, la calidad es muy buena», subrayó el director técnico de la MG sin entrar a valorar cómo la conjunción de estos dos factores afectará al precio y las ganancias de los productores, ya que es algo que se escapa del control del sello de calidad. Lo único que Linares dijo al respecto es que es conocedor de que «los precios se están manteniendo a niveles del año pasado e, incluso un poco por encima». Eso sí, ello no es suficiente para compensar la caída en el número de kilos.

 

LA LACRA DEL ABANDONO

 

«Lo que más castaños ha matado hasta ahora en el Bierzo no ha sido el chancro ni será la avispilla, es el abandono». Así de contundente fue ayer el director de la Mesa del Castaño en un discurso de lamento por el abandono generalizado de los sotos. «Aproximadamente, el 40% de la superficie de castaños está abandonada». Eso en una comarca con 19.000 hectáreas de sotos que dan el 60% de la producción de toda Castilla y León.

 

La lucha contra el abandono y el fomento de nuevas plantaciones debe ser la base para cualquier desarrollo del sector. Y ahí puede jugar un papel fundamental el Banco de Tierras del Bierzo. No obstante, prácticamente no ha realizado cesiones ni arrendamientos de sotos desde su constitución. «Es el cultivo del que menos contratos hemos hecho», reconoció la gerente del Banco de Tierras, Beatriz Anievas. Quizás por un «tema cultural», apuntó Pablo Linares. «Nos cuesta que la gente pierda el miedo a ceder los castaños porque piensa que los puede peder y como realmente se pierden es no cuidándolos», insistió.

La producción de castaña caerá a la mitad por un problema de cuajado