domingo 22/5/22
Juicio por la muerte de un vecino en San Juan de Paluezas

«Tenía intención de retenerle hasta que llegara la Guardia Civil», se justifica el acusado del crimen de Borrenes

juicio
Segunda sesión del juicio por la muerte de un hombre en Borrenes. MARCIANO PÉREZ

El acusado de matar a un vecino de San Juan de Paluezas, Juan Bautista G.A., en mayo del año pasado, ha defendido esta mañana en el juicio que nunca tuvo intención de acabar con su vida y que lo único que quiso fue retenerle hasta que llegara la Guardia Civil después de una discusión en la que tuvo que defenderse porque el fallecido tiró, primero, una piedra a su furgoneta y después sacó una navaja.

En su declaración en el juicio que se sigue desde ayer en la Audiencia Provincial, el acusado contestó a todas las preguntas y sólo admitió haberle dado dos golpes en la cabeza y una patada en el costado en el transcurso de la discusión.

La fiscal, en cambio, reiteró su petición de 15 años de prisión porque, según explicó al jurado —compuesto por cinco mujeres y cuatro hombres—, se trató de una muerte «dolosa y violenta» que se produjo como consecuencia de los múltiples golpes que le propinó después de intentar atropellarle con la furgoneta, una de las claves para que sea condenado.

La Audiencia Provincial juzga a este ciudadano búlgaro de 43 años por la muerte de este vecino de San Juan de Paluezas que hacía dedo el 6 de mayo de 2020 en la carretera N-536 a la altura de Borrenes y que, tras negarse a recogerle, le hizo una ‘peineta’, lo que desencadenó los hechos.

En su declaración, el acusado admitió que le vio sangrar por la boca, aunque negó que le hubiera propinado el golpe, por lo que le dijo a la mujer que viajaba con él en la furgoneta que llamara al 112 y a la Guardia Civil. Sin embargo, para la fiscal, ambos no estaban en igualdad de condiciones ya que el fallecido estaba ebrio y no tuvo opción de defenderse.

El acusado, de nacionalidad búlgara, justificó también su reacción en que se encontraba en una situación de shock y tenía «la adrenalina a tope» en esos momentos. A preguntas de la fiscal, negó que hubiera perseguido al fallecido hasta matarle como defiende en su escrito el Ministerio Público. Según su versión, estuvo mirándole hasta que «resbaló y se cayó». «Ustedes saben que en esas situaciones no hay mucho tiempo para pensar», afirmó en su defensa.

Recordó también que le tiró una piedra al cristal, que rompió una luna de la furgoneta, y que le sacó una navaja. «Tenía intención de retenerle hasta que llegara la Guardia Civil», explicó, antes de afirmar que nunca sospechó que pudiera morir. El acusado también pidió perdón a la familia «por lo que pasó».

Según su abogado, fue la víctima la que, primero, tiró una piedra y después sacó una navaja, lo que justificó, en su opinión, la reacción del acusado, que permanece en prisión desde dos días después de los hechos, hace año y medio. «¿Alguien en su sano juicio llama a la Guardia Civil y se carga a una persona?», se preguntó. 

La persona que acompañaba al acusado en el momento de los hechos y su marido declararon esta mañana por vioconferencia desde un lugar que no se desveló. Según la mujer, desde el primer momento tuvo miedo de ir a la cárcel cuando lo único que hizo fue llamar al 112 y a la Guardia Civil. El acusado, que era pareja de su suegra, sólo quiso defenderse, según explicó, después de que la víctima le tirara piedras y le diera con una barra en la furgoneta que le rompió el chasis. «Se quedó porque quién pagaba los daños si se iba», argumentó.

Directamente, no vio sacar la navaja al fallecido aunque explicó, levantándose y con gestos, que vio como el acusado trataba de zafarse. «Estaba enfadado porque la furgoneta era su medio de vida», explicó sobre su reacción.

A la pregunta clave del juicio, si quiso atropellarle con la furgoneta circulando hacia adelante y hacia atrás, dijo que no era su intención y reveló que desde tres días antes tenía miedo porque había visto por la zona al fallecido cuando llevaba la recaudación de su trabajo.

Su pareja, de nacionalidad rumana, también declaró. Desmintió anteriores declaraciones porque, según explicó, sólo quería que su mujer no fuera a la cárcel.

El abogado que defiende a la familia del fallecido elevó ayer hasta los 25 años de cárcel y 60.000 euros de indemnización la petición al acusado de matar al vecino de San Juan de Paluezas. Según explicó en el juicio al jurado, existió alevosía «porque después de golpearle le remató en el suelo», con el agravante también de ensañamiento por los «innumerables golpes» que recibió la víctima.

En su exposición, también consideró que existen otras circunstancias como la vulnerabilidad de la víctima, que fue golpeado mientras se encontraba en estado de embriaguez, y el hecho de que el acusado «fuera boxeador en Bulgaria».

El letrado recordó que el acusado ya había sido condenado con anterioridad a cuatro años por una agresión y por disparar con una pistola sin munición al dueño de un bar en una discusión. «Es una persona extremadamente peligrosa», añadió dirigiéndose al jurado.

El abogado defensor, en cambio, insistió en que «las pruebas son tozudas, racionales» y que no se puede juzgar al acusado por hechos anteriores. Según dijo, su defendido llevaba una vida normal ganándose la vida con la venta ambulante y lo único que ocurrió es que «tuvo la mala suerte de encontrarse con esa persona». «No tenía nada en contra, se cae por su propio peso», añadió en alusión a la acusación y su petición de 25 años de cárcel.

En el juicio también declaró el conductor del coche que primero paró en la carretera después de que otros cinco o seis no se detuvieran. A esa hora, son muchos los vehículos que circulan provenientes de canteras de pizarra. Cuando llegó ya estaban los servicios sanitarios y la Guardia Civil. Los primeros fueron una pareja del Seprona y más tarde agentes de los cuarteles más próximos. Los dos agentes del Seprona también comparecieron esta mañana. El juicio se reanudará mañana con nuevas declaraciones y los informes de las partes. En principio, está previsto que concluya este jueves. Será entonces cuando el jurado se reúna para dar a conocer su veredicto.

«Tenía intención de retenerle hasta que llegara la Guardia Civil», se justifica el...
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