viernes 27/5/22
JAVIER RAMOS GUALLART
JAVIER RAMOS GUALLART

En 2017, para intentar conseguir el apoyo de la World Monuments Fund (WMF) en la restauración de las pinturas de la Iglesia de Peñalba, el arquitecto Pablo F. Longoria, director de proyectos de la WMF en España fue invitado un fin de semana a conocer in situ las necesidades que planteaba el Proyecto GENADII para la recuperación económica, social y cultural del Valle del Oza, parte de la Tebaida Leonesa, que incluía la puesta en valor de su extenso patrimonio y, entre otras intervenciones pendientes, la restauración de las pinturas mozárabes de Peñalba, conservadas milagrosamente durante más de mil años.

Por fin, el 15 de octubre de 2017, la World Monuments Fund (WMF) presentaba en su boletín el programa World Monuments Watch 2018, en el que reconocía como Paisaje cultural la Tebaida Leonesa donde «comunidades rurales luchan por preservar la esencia de sus pueblos y paisajes en vista del creciente turismo y desarrollo» e incluía en el programa la colaboración en la restauración de las pinturas mozárabes de Peñalba como uno de sus proyectos estrella. El programa World Monuments Watch 2018 es un programa de mecenazgo colaborativo, que financia actuaciones sobre el patrimonio, gracias, entre otros, a la generosa contribución económica de American Express.

El 4 de febrero de 2019, la entonces consejera de Cultura y Turismo, María Josefa García Cirac; Antolín de Cela Pérez, en representación del Obispado de Astorga, y Juan Carlos Fierro Jiménez-Lopera como presidente de la WMF-ESPAÑA, firmaban en Peñalba un documento en el que se acordaba la restauración de las pinturas mozárabes de la Iglesia de Santiago de Peñalba, intervención en la que la WMF se comprometía a actuar en primer lugar con una donación de 100.000 dólares a ejecutar en un plazo máximo de dos años. Al acto asistieron también el entonces director general de Patrimonio Cultural, Enrique Saiz Martín, y el arquitecto responsable de las obras de la WMF en España, Pablo F. Longoria.

Hubo celebración y mucha nieve aquel día, y también mucha publicidad de aquel acto, pero han pasado ya más de tres años desde la firma de aquel documento y las pinturas de la iglesia siguen como estaban.

Fue con ocasión de la primera «alerta» en los medios de comunicación («Sin noticias de la restauración prevista en las pinturas mozárabes de Santiago de Peñalba». El Bierzo Digital. 21 de mayo de 2019) preguntando por las razones de que la WMF no hubiera empezado la restauración como se había previsto, conforme al proyecto redactado por la Junta, cuando surgió el temor de que las gestiones derivadas de las «dudas» del arquitecto Longoria sobre lo que había que hacer o no hacer en Peñalba fueran minorando el capital comprometido para la restauración por la WMF, debido al posible coste de los informes que Longoria estaba encargando.

Nadie desde la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Cultura y Turismo ha denunciado aún el convenio firmado e incumplido por la WMF, y lo que es peor, durante los últimos cinco meses, desde noviembre hasta ahora, la Iglesia de Peñalba se encuentra llena de andamios, instalados por la empresa contratada por la WMF, sin que aparentemente se estén utilizando e impidiendo la contemplación de uno de los mas hermosos e íntegros conjuntos mozárabes en España. Los visitantes de Peñalba, después de recorrer la estrecha carretera de montaña que lleva hasta este extraordinario lugar, se encuentran la iglesia en este estado, imposible de admirar y menos de recorrerla en su integridad.

Pero hay más. Bajo la responsabilidad de la WMF, promotora de estos primeros trabajos según el convenio firmado, estos andamios se encuentran montados sin repartir la carga de sus apoyos en el suelo, que se ha querido proteger con una lámina de PVC que ocupa toda la iglesia y que está afectando a la conservación del pavimento mozárabe existente en las naves por no permitir la evaporación de la humedad del subsuelo. Este solado ha sido restaurado por la Junta de Castilla y León hace tres años, y la WMF debería esmerarse en su conservación.

Que la representación de la WMF en España no tenga en Peñalba la consideración que tan alta institución merece no es un tema menor para mí, pues fuí impulsor de esta colaboración desde la Escuela del Patrimonio Cultural y en el marco del proyecto GENADII, y han sido muchas las personas que brindaron su apoyo y dedicación para que saliera adelante.

Pasa el tiempo y un nuevo equipo de expertos asesora al arquitecto Longoria sobre la manera de intervenir, mientras la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León permanece muda ante los acontecimientos que cuestionan su solvencia y autoridad en la conservación del Patrimonio de Castilla y León. Según declaraciones de la WMF a mediados del año pasado, la actuación empezaría sin falta el 13 de Julio de 2021 conforme a un plan de intervención que iban a presentar, pero aun no han empezado a trabajar.

Se supone que la World Monuments Fund vigila desde su atalaya neoyorkina que la actitud y conocimientos de sus representantes no desmerezca a la institución representada, y que los fondos de American Express se dediquen efectivamente al objeto para el que fueron concedidos. ¿La WMF conoce todo lo que está ocurriendo en Peñalba? Es el primer caso en España? Y al Director General de Patrimonio o a los servicios de Cultura de la Junta en León, ¿no les preocupa que la iglesia se encuentre llena de andamios desde hace meses, aparentemente para nada? Porque si ya se está trabajando y aunque sólo sea por consideración hacia quienes se acercan a visitar nuestro patrimonio, no podría contarse en un cartel lo que se está haciendo y quien es la Institución responsable?

A pesar de ser uno de los principales monumentos de Castilla y León, sin que se haya dado ninguna explicación pública y desde hace más de tres años, la WMF pero también la Dirección General de la Junta de Castilla y León siguen extraviadas e insensibles en Peñalba.

La World Monuments Fund, extraviada en Peñalba
Comentarios